La Escuela de Mañongo

Abril 30, 2008 por Josefina

En la finca “El Socorro”, el maestro Luis Eduardo Chavez comparte con los valencianos la Escuela de Mañongo, donde se encuentran pinturas de Michelena, Herrera Toro, un piano que estreno Rosarito Marciano y parte de la vajilla del General Páez

Luis Chavez

El silon de cuero, la blalaustrada, el tapiz y los cuadros, un lugar de encuentro con el tiempo

Una casa convertida en escuela de Arte

Luis Chavez

Don Luis Eduardo Chavez, entre el arte y la naturaleza

Luis Chavez

La tridimensionalidad de los relieves esta enmarcada por el verdor d elos helechos

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A 100 años del nacimiento del recordado maestro Luis Eduardo Chávez el blog inicia unas publicaciones sobre su memoria, con material suministrado por los señores Freddy Ortega y Luis Herrera V. y Florana Rodríguez de Morales a quienes damos nuestras más sinceras gracias.

Abril 30, 2008 por Josefina

lec LUIS EDUARDO CHÁVEZ, nace en Valencia el 4 de Mayo de 1908 y es el quinto y último hijo del matrimonio constituido por don Luís Chávez y doña Socorro Lozano, ambos de añeja raigambre valenciana.
Recibe la educación primaria en el Colegio “Don Bosco”, perteneciente a la Orden Salesiana. Más tarde, en el bienio 1930-1932, estudiará pintura con el maestro Leopoldo Lamadríz. Durante su permanencia en Londres, en 1936, realizará cursos de Decoración Interior.

DISTINCIONES:
Palmas Académicas de Washington (1938), Orden “Sol de Carabobo” (1973), Premio “Ateneo de Valencia” (Salón ARTURO MICHELENA 1944), Premio “Club de Leones” (Salón Arturo Michelena 1949), Premio “Abdón Pinto” (Salón Arturo Michelena 1950), Premio “Emilio Boggio” (Salón Arturo Michelena 1957), Medallas de Méritos de la Sociedad “Amigos de Valencia” y la Cámara de Comercio de Valencia, Placa del Ateneo de Valencia, mediante la cual se lo reconoce como benefactor de la Institución, Placas de reconocimiento de la Base Naval “Agustín Armario”, Alumnos de la Escuela de Pintura “Mañongo”, Artistas de Carabobo e inversiones “La lira”, y Diploma que lo acredita como Miembro Honorario del Centro Excursionista de Valencia.

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ACTIVIDAD CULTURAL:
Integrante fundador del Orfeón Carabobo (1932-1938) Miembro fundador de la Sociedad Amigos de Valencia, Miembro fundador del Centro de Excursionistas Cabriales (1930), Fundador y Directivo de la Sociedad Amigos del Inmigrante (1947), Presidente del Comité Organ1zador de los actos conmemorativos del cincuentenario de la muerte del pintor Arturo Michelena (1948), Miembro fundador del Ateneo de Valencia (1936), Primar bajo del Orfeón Valencia (l9471952), Primer bajo del grupo coral “Madrigalistas de Valencia” (1949-1952), Presidente fundador del Comité de Orquideología del Estado Carabobo (1951-1960), Colaborador en la organización del homenaje tributado en Vaiencia a Don Manuel de Falta en la semana de su muerte, Realizador, conjuntamente con Frida Añez, Presidenta del Ateneo de Valencia y demás directivos de dicho centro, de la primera exposición internacional de pintura efectuada en Venezuela (1955), Miembro fundador de la Asociación Carabobeña de Arte Teatral (1956), Miembro fundador y colaborador permanente del primer grupo coral del Ateneo de Valencia (1958-1960).
En 1933 y 1934 ofrece una muestra de su obra pictórica en el Ateneo de Caracas y posteriormente en Valencia. Entre 1936 y 1943, año éste en que es fundado el Salón ARTURO MICHELENA, participa en todas las exposiciones colectivas de pintura patrocinadas por el Ateneo de Valencia y realiza varias exposiciones de carácter individual. En 1956 gestiona con éxito ante su amigo, el maestro Vicente Emilio Sojo, dos presentaciones del Orfeón Lamas en Valencia; presentaciones que vienen a ser las primeras que efect0a dicho selecto grupo coral fuera de la ciudad de Caracas. En esta oportunidad le ofrece valiosa colaboración Graciela Gómez.

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Una Casa convertida en escuela de Arte

La vida y las casas de los ‘artistas siempre nos interesan porque están fuera de lo común y cotidiano Esta vez Pandora visitó a un conocido y querido pintor que reside en Valencia: Don Luís Eduardo Chávez. ‘Las casas como los seres humanos, conservan las huellas y las sombras de la personas que por algún instante se hayan refugiado %.en ella”, escribía Aquiles Nazoa recordando la morada de Don Luís. Don Luís nos cuenta de una manera muy florida y dramática los comienzos de la casa,”Fue construida hace 20 años en un lugar donde existía un bosque y la única vía de acceso era por una pica, en jeep. La inspiración vino de “Paso Real”, la hacienda de .J. A. Cordido Freites” y salió la casa que yo quería para albergar mi ya grande colección de cuadros y pinturas y los peroles viejos de mi familia.”“Lo más impactante es el gran salón de 64 metros cuadrados con un techo altísimo. Las paredes están totalmente tapizadas con una extensísima colección de cuadros. Vemos pinturas de Michelena, Herrera Toro. Rivero Sanabria, Mujica, Guevara Moreno, Salazar. Orozco. varios ejemplares de las Escuelas de Caracas y Valencia Don Luís nos dice: “Yo me considero un personaje del Renacimiento. Me encantan las sortijas pero sin venenos, Este salón ha sido escenario de innumerables veladas de conciertos de cámara, tríos y cuartetos, Rosarito Marciano inauguró el piano y Yute Westfal desembaló un “cembalo” o clavicordio, porque su mayor deseo era tocarlo en este salón por p vez”. Entre anécdota y anécdota admiramos dos sillas victorianas auténticas, un sagrario que perteneció a un altar barroco de una iglesia en Barinas, una mesa reconstruida por Don Luís. Unas magníficas briseras adornan una cónsola detrás del sofá. De allí nos encaminamos al comedor pasando por un pasillo donde admiramos una “pared” de cuadros de artistas ingenuos. En el comedor nos deleitamos con la colección de platos: un plato proviene de la vajilla de Arturo Michelena, otra de las vajillas del General Páez, de Pérez Soto, Mérida. José Valderrama, Carlos Sanoja.
Uribe y José Rangel. Destaca una magnífica lámpara de baccarat hecha por Don Luis: le tomó 11 años hacerla. La mesa de comedor fue tallada en Barcelona de Anzoátegui. Nos deslumbran una vitrina victoriana traída de Inglaterra, unos aguamaniles herencia de su mamá y sus tías y varias briseras, mientras escuchamos “Le quattro Stagioni” de Vivaldi. En el corredor que bordea dos lados de la casa abundan los helechos, las flores y las orquídeas, cultivadas personalmente por el dueño de casa. El corredor es escenario de la Escuela de Mañongo, creada hace 14 años por el “maestro” como cariñosamente lo llaman sus discípulos. Una enorme botija adorna una esquina.
“Siempre estoy rodeado de verdes y la casa está construida dentro de lo verde”, dice mientras muestra una colección de más de 30 matas de cayena y 25 plantas.

A esta primera referencia a Don Luis Eduardo Chávez debemos agregar que como demostración de su gran generosidad observada en tantas actividades desplegadas desde muy joven en pro de su ciudad, nunca para proyectar su EGO PERSONAL sino su capacidad de gerente promotor cultural casi siempre junto a Oswaldo Feo Caballero, cuando el Cuatricentenario de Valencia en el año 1955, coloco la Casa Familiar ublicada en la Plaza Bolívar, la conocida sastrería Chávez, como fianza para que los restantes miembros del Ateneo de Valencia, a saber: Su Presidenta Frida Añez, su secretaria Mary Schawtzemberg, Aurelio Ferrero Tamayo , Braulio Salazar y Oswaldo Vigas acreditado en Europa, integrantes junto al maestro Chávez de la Comisión para la Organización de la Exposición Internacional de Valencia pudieran movilizar los cuadros enviados desde las diferentes artes del mundo exigiendo un seguro para entrar por el Puerto de La Guaira, ya que el gobierno del general Marcos Pérez jiménez dejó a los valenciano TODA LA ORGANIZACION Y DILIGENCIAS PARA EL EVENTO. Gracias a ese gesto que hubiera significado la pérdida total de parte de la herencia familiar se pudo cumplir con el trámite burocrático oficial en la aduana marítima.

Artículo publicado el: 28/04/08

Enviado por: Luis Herrera V.

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Diario El Carabobeño

De Azules y de Brumas (Notas y Relatos del Cronista)
Luis Eduardo Chávez, artista valenciano
Guillermo Mujica Sevilla

A comienzos del próximo mes de mayo cumpliría 100 años el gran artista valenciano Luis Eduardo Chávez, quien no solamente fue un artista extraordinario, sino también un benefactor de la ciudad, amante de todo lo bueno. Si no fuéramos tan olvidadizos los valencianos, recordaríamos que en 1955 (año cuatricentenario) el Ateneo de Valencia, hoy en tan mala situación, organizó una exposición internacional de arte en homenaje a nuestra ciudad. Por cierto que se expusieron obras no sólo de artistas venezolanos, sino de otras firmas de gran prestigio internacional. Entre ellas obras de Picasso y de otras grandes firmas. La contribución de Picasso se debió a gestiones de otro gran artista valenciano, Oswaldo Vigas, quien encontrándose en Francia contactó al gran artista español.

Para garantizar la exposición de obras tan valiosas, Luis Eduardo Chávez hipotecó su casa. Luis Eduardo, en sus primeros tiempos profesionales, ayudaba a sus padres en el negocio de venta de ropa de alta calidad “Casa Chávez”, frente a la plaza Bolívar. Más adelante, el maestro se estableció firmemente en su casa de habitación, llegando a Mañongo, frente al Liceo Camoruco. Allí pintaba y daba clases de pintura. Le llegaban alumnos de varios lugares de Venezuela. Era un verdadero templo del arte. Había exposiciones, tertulias, todo de gran calidad. La ubicación de la casa dio pie para que Luis Eduardo le dedicara a Mañongo una composición musical.

Allí, siguiendo el temperamento del gran artista Luis Eduardo, sucedían cosas extraordinarias. Recuerdo que una vez actuaba allí, de manera informal, el quinteto de María Luisa Escobar (autora del hermosísimo pregón “Naranjas de Valencia”). La letra del pregón termina cuando los cantantes dicen: “Naranjas de Valencia, ¡pura miel!”. En este preciso momento Luis Eduardo lanzó decenas de naranjas por el piso hacia donde estaban los cantantes en el medio de la sala. Era una de sus genialidades. Otra vez encontró una flautita de juguete que dejó un muchachito. De pronto, Luis Eduardo dijo: “Esta melodía la cantaba ‘Percapiula’ (loco bohemio de Valencia)”. Se sumaron a la melodía el maestro Casas, pianista, otro con un cuatro y otro con maracas. Lamenté en aquel momento no haber tenido un grabador a mano para haber captado esta ejecución insólita,

No basta un artículo para captar la personalidad grandiosa y las genialidades del maestro Luis Eduardo Chávez. Visitarlo era toda una hermosa vivencia. Lamento haber traspapelado un escrito de él, dedicado a mí, en el que me llamó “El Paladín de Valencia”. Antes de terminar debo recordar que la exposición fue organizada por la gran valenciana Frida Añez.

Es tiempo de que las instituciones culturales de la ciudad por la que luchó tanto le hagan un hermoso homenaje a Luis Eduardo Chávez, gran maestro valenciano.

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El pasado nazi de la antorcha olímpica

Abril 30, 2008 por Josefina

www.historiadelahumanidad.com

Cuando uno piensa en los Juegos Olímpicos, una de las imágenes que recurrentemente nos viene a la cabeza es la de la antorcha, portada por atletas que a recorren a la carrera el camino entre Olimpia y la sede de los juegos. Esta imagen se ha visto alterada este año por los múltiples intentos de interrumpir su camino, protagonizados por manifestantes pro Tíbet o anti chinos, que vendría a ser lo mismo.

Sin embargo, todos los que vemos con emoción la antorcha deberíamos saber que su origen no está en las antiguas olimpiadas,(que relataremos más adelante) sino que su origen es mucho más cercano en el tiempo y probablemente sorprendente: El régimen nazi alemán.

Todo el ritual de la antorcha tiene su origen en las Olimpiadas de Berlín de 1936. En aquellos días, el Dr Carl Diem, uno de los responsables de aquellos juegos, tuvo la feliz idea de hacer que 3422 atletas arios recorrieran los 3422 kms que separaban el templo de Hera, en el Monte Olimpo, y Berlín. Esta propuesta fue rápidamente aceptada por Josef Goebbels, jerarca nazi y jefe de propaganda de los Juegos, con lo que se inauguró una tradición que ha durado hasta nuestros días.

Aunque el Dr Carl Diem no era en aquellos momentos miembro del partido nazi, sí que tomó rápidamente partido a favor del nuevo régimen alemán, y acabó la guerra siendo un fanático comandante que exortaba a sus tropas a morir como espartanos antes que a aceptar la inminente derrota. Fue idea suya que la llama olímpica fuera encendida por una sacerdotisa, y que se transmitiera de antorcha en antorcha en una larga carrera de relevos, de forma que cuando llegase a Berlín fuera portadora de alguna forma de pureza sagrada. Este concepto arrasó entre los jerarcas nazis, aficionados la mayoría de ellos a rituales paganos y de tintes esotéricos, y que veían en la Antigua Grecia uno de los orígenes del Tercer Reich. Sin lugar a dudas, la (cuestionable) maestría de la directora de cine Leni Riefenstahl contribuyó a hacer de esta ceremonia un elemento indisoluble de los Juegos Olímpicos.

En el 36, Siegfried Eifrig portó la antorcha durante el último kilómetro de la ruta, hasta el encendido del pebetero en un altar rodeado de toda la iconografía nazi. Eifrig, de 98 años, está todavía vivo, y a petición de la BBC, ha declarado esta semana al hilo de las polémicas acerca del Tíbet, que la ceremonia de porteo de la antorcha olímpica es una cuestión puramente deportiva y que debería prescindir de cuestiones políticas.

¿Orígenes históricos de la antorcha olímpica?

Aunque en toda la Antigüedad encontramos testimonios relativos al mantenimiento de llamas sagradas, bajo la vigilancia de sacerdotes y sacerdotisas especiales, lo que resulta original de las Olimpiadas de Berlín del 36 es el transporte de la llama entre Olimpia y Berlín, por medio de una carrera de relevos.

Una larga historia de incidencias

• En Melbourne, el atleta de 19 años Ron Clarck se quemó la mano al encender el pebetero con la antorcha, ya que los organizadores, para asegurar que la ceremonia fuese bien, habían abierto en exceso la espita del gas.
• En la ceremonia del 2000, uno de los atletas hizo su parte del trayecto en tractor, en lugar de a pie.
• Hasta ayer, la llama sólo se había apagado durante el trayecto en 2 ocasiones: En los Juegos de Montreal se apagó súbitamente por un malfuncionamiento de la antorcha, y un obrero los volvió a encender con su mechero, pasando por alto todo el ritual pseudo místico que envolvía a la llama, e ignorando que había una segunda antorcha de repuesto.
• En 2004, también el viento le jugó una mala pasada al corredor de turno, apagándola delante de todo el público.

¿Qué se maneja en el telón de fondo de las Olimpíadas de Pekín 2008?

La llama olímpica que alumbrará los JJOO de Pekín ha sido encendida, por el vicepresidente del Comité organizador de los Juegos Olímpicos de Pekín-2008, Jiang Xiaoyu. un lunes 24 de marzo 2008, bajo un pálido sol en una ceremonia en la Antigua Olimpia, y ha emprendido su largo camino hacia el estadio olímpico de la capital china, a donde llegará el 8 de agosto.
La ceremonia de ignición y de transmisión de la llama de los Juegos olímpicos de Beijing 2008 se basó no en el pasado nazi que antes mencionamos aunque se reconoce, sobre las ruinas del Templo de Héra en Olympia a las 11h 00 (hora local).

Los himnos olímpicos , chino y griego han sido ejecutados por la orquesta, y las banderas de las diferentes entidades han sido izadas.

El alcalde de Olympia Jorge Aïdonis, el presidente del COI Santiago Rogge, el presidente del Comité nacional olímpico griego Minos Kyriakou, y el presidente del BOCOG Liu Qi subrayaron la importancia de difundir el espíritu olímpico a través de la parada de la antorcha olímpica de los Juegos Olimpicos de Pekin, Olimpiadas 2008.

En el curso de la ceremonia solemne, la gran María Nafpliotou originó la llama olímpica con la ayuda de un espejo parabólico.

En 1936, con ocasión de los Juegos de Berlín, el encendido de la llama olímpica se efectuo por primera vez a Olympia.

Estaban presentes en esta ocasión el presidente griego, el Primer ministro griego y varios ministros del gobierno griego, los responsables del gobierno municipal de Olympia; chino Liu Qi, miembro de la oficina política del CC del PCC, el secretario del Comité del PCC para la municipalidad de Pekin y presidente del BOCOG, que también es el jefe de la delegación china para la ceremonia de encendido y de entrega de la llama de Juegos Olimpicos de Pekin, Olimpiadas 2008; así como representantes de los medios diversos de la ciudad de Beijing.
Estaban también presentes a esta ocasión Santiago Rogge, presidente del Comité internacional olímpico (CIO); y Antonio Samaranch, presidente de honor a vida del CIO.

Nuestro corresponsal supo después de la embajada de China en Grecia que nueve miembros de un equipo de relevos chinos participarían en la parada del 24 de marzo.

Se trata de: Luo Xuejuan, campeona de natación de los Juegos olímpicos de Atenas 2004; Deng Yaping, excampeona olímpica de tenis de mesa; Luo Linquan, embajador de China en Grecia; ah Wen, jefe adjunto del departamento de las relaciones internacionales del BOCOG,Leehom Wang, celebra a cantante chino; Liu Hongliang, miembro de la Academia de las construcciones de China e hijo de Liu Changchun, el primer deportista chino que ha participado en JO; Chen Shaoshu, representante de una empresa incordia que fabrica productos olímpicos autorizados. El último miembro de un equipo de relevos chino es un invitado especial del Comité internacional olímpico.

Antorcha

En el sitio arqueológico de Olimpia, cuna natal de los Juegos hace 2800 años, 22 mujeres vestidas en túnicas blancas como sacerdotisas han entrado a las ruinas del templo de Hera al compás de los tambores y se ha procedido a encender la llama con los rayos del sol y la ayuda de un espejo cóncavo.

La llama olímpica, o fuego olímpico, es uno de los símbolos de los Juegos Olímpicos, y evoca la leyenda de Prometeo, que habría robado el fuego a Zeus para entregarlo a los mortales.

Prometeo fue un gran benefactor de la humanidad. Urdió un primer engaño contra Zeus al realizar el sacrificio de un gran buey que dividió a continuación en dos partes: en una de ellas puso la piel, la carne y las vísceras, que ocultó en el vientre del buey y en la otra puso los huesos pero los cubrió de apetitosa grasa. Dejó entonces elegir a Zeus la parte que comerían los dioses. Zeus eligió la capa de grasa y se llenó de cólera cuando vio que en realidad había escogido los huesos. Desde entonces los hombres queman en los sacrificios los huesos para ofrecerlos a los dioses pero la carne se la comen.

Indignado por este engaño, Zeus privó a los hombres del fuego. Prometeo decidió robarlo así que trepó el monte Olimpo y lo cogió del carro de Helios (en la mitología posterior, Apolo) o de la forja de Hefesto y lo consiguió devolver a los hombres en el tallo de una cañaheja, que arde lentamente y resulta muy apropiado para este fin. De esta forma la humanidad pudo calentarse.

Antorcha

Para vengarse por esta segunda ofensa, Zeus ordenó a Hefesto que hiciese una mujer de arcilla llamada Pandora. Zeus le infundió vida y la envió por medio de Hermes a Epimeteo, el hermano de Prometeo, junto a la jarra que contenía todas las desgracias (plagas, dolor, pobreza, crimen, etcétera) con las que Zeus quería castigar a la humanidad. Epimeteo se casó con ella a pesar de las advertencias de su hermano para que no aceptase ningún regalo de los dioses. Pandora terminaría abriendo el ánfora. (De aquí también vendrá la expresión “abrir la caja de pandora”).

Antorcha

Durante la celebración de los Juegos Olímpicos de la antigüedad, en Olimpia, se mantenía encendido un fuego que ardía mientras duraran las competiciones, siendo esta tradición reintroducida en los Juegos Olímpicos de Amsterdam 1928. En los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, se realizó por primera vez una marcha de atletas para transportar una antorcha con la llama, desde las ruinas del templo de Hera en Olimpia, hasta el Estadio Olímpico de Berlín. Estos días se pretende mantener esta bella y deportiva tradición que une el pasado y el presente, y en general al deporte internacional.

En la actualidad unos meses antes de cada realización de los Juegos Olímpicos, la llama es encendida en Olimpia, frente a las ruinas del templo de Hera, en una ceremonia que pretende volver a vivir el método usado en la antigüedad y que se destinaba a garantizar la pureza de la llama: actrices que representan sacerdotisas de Hestia colocan una antorcha en la concavidad de un espejo parabólico que concentra los rayos del Sol que, como en la antigüedad, enciende la llama que marcará el inicio de una realización más de los Juegos.

Antorcha

Caricatura de Rayma, El Universal, Edicion Digital

Después la llama es transferida hacia una urna que es llevada hasta el lugar del antiguo estadio. Ahí la llama se usa para encender la antorcha olímpica, transportada por el atleta que hará el primer recorrido del viaje, y que conducirá la llama a lo largo del recorrido hasta el estadio donde se realicen los Juegos.

Con 21.000 relevistas y un recorrido de 97.000 kilómetros alrededor del mundo y 40.000 en el interior de China, el periplo de la antorcha batirá todos los récords. Pero sólo en un tres por ciento del camino la llama será portada en realidad por corredores.

El resto del tiempo volará alrededor del mundo a bordo de un Airbus de la compañía aérea Air China. Buenos Aires, el 11 de abril, será la única ciudad latinoamericana en recibir la antorcha, que visitará también ciudades como París, Londres, San Petersburgo, Estambul, Dar es Salaam, Muscat, Pyongyang, Seúl, Hong Kong, Ciudad Ho Chi Minh y San Francisco, entre otras.

El punto culminante del itinerario de los relevos es la ascensión al Everest. Por temor a las protestas de los activistas tibetanos en el exilio se prohibieron las escaladas por la parte tibetana a otras expediciones entre el 1 y el 10 de mayo. El fuego será dividido antes de iniciar el viaje a la montaña más alta del mundo. Mientras una llama será transportada por 31 provincias, la otra volará al Tibet.

Diseñadas por el director de cine chino Zhang Yimou , las ceremonias de apertura y clausura que tendrán lugar en el Estadio Nacional durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 tendrán un presupuesto de 100 millones de dólares, unos 70 millones de euros, según ha confirmado el Comité Organizador. Éste también ha reconocido que el presupuesto global para la organización de los Juegos ha sufrido un gran incremento, desde los 1.600 millones de dólares previstos inicialmente a una cifra que rondará los 2.400, presupuesto aproximado de los pasados Juegos de Atenas 2004.

NOVEDAD EN EL RECORRIDO DE LA ANTORCHA OLIMPICA EN EL 2008.

La antorcha olímpica en las Olimpidas del 2008 no ha podido completar encendida su recorrido por París. Las protestas forzaron a apagarla cerca de la Torre Eiffel. El camino a los Juegos de Pekín 2008 es uno de los más protestados de la historia olímpica e internet juega por primera vez un gran papel movilizador. En Corea del Sur, en Seúl, un hombre trató de prenderse fuego durante el traspaso de la antorcha y fue puesto preso por la policía

A comienzos de mayo, la antorcha olímpida tras su accidentado viaje llegó a Hong Kong y de ahi pasará a territorio chino donde seguirá hasta finalizar su recorrido.

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Dos artículos del Embajador Julio César Pineda.

Abril 25, 2008 por Josefina

Siguiendo la línea de honestidad profesional que me enseñaron mis maestros como clave de la relación entre investigadores cuando deseamos publicar constantemente el material que producen, envié al Embajador Julio César Pineda, como en su momento he hecho con Rafael Arráiz Lucca, el poeta Eugenio Montejo, el fotógrafo Roberto Mata, el Dr. Agustín Blanco Muñoz y el crítico Roberto Lovera De Sola, para citar algunos nombres y en la región la peridista Marisol Pradas y el poeta José Joaquin Burgos, por citar algunos nombres, solicitando su autorización para reproducir esos escritos en este blog. Para tal comprobación copio parte de la respuesta del Embajador Pineda que me llenó de inmensa alegría y le transmito públicamente mi agradecimiento y asi procedo a reproducir dos de los tantos artículos que conservo en mis archivos, escritos por él. Recomiendo además su programa “Brújula Internacional” transmitido por Globovisión de 3,30 p.m a 4,30 p.m de lunes a viernes.

“Josefina! me disculpo por no responder oportunamente, pero mi agenda me impide seguir diariamente mis correos. Para mi es un placer que usted publique mi material que permanentemente producimos, intentando colaborar con quienes tienen interés en esta materia……

Hasta pronto!
JC Pineda!”

Julio César Pineda // El Tíbet imperativo ético internacional

El Tíbet constituye un imperativo ético en la nueva moral

El Tíbet cubre un espacio de cerca de 4 millones de km2 situado a una altitud de 4.000 metros se extiende del este al oeste con 2.200 km y de norte a sur con 1.200. Este gran Tíbet tiene una población de unos 6 millones de habitantes, además de los 10 millones de chinos movilizados para ocupar este territorio.

En 1960 el Gobierno comunista de Pekín desmembró el gran Tíbet, delimentando el 9 de septiembre de 1965, en la actual región autónoma del Tíbet con el territorio solo del Tíbet central reducido a poco mas 1.200.000 km2 y una población de cerca de 3 millones de habitantes, en su mayoría de religión y cultura tibetana.

Las otras regiones tibetanas fueron anexadas a provincias chinas, con el propósito de borrar todo vestigio cultural y religioso. Para China la capital histórica Lhassa y toda la geografía tibetana, situada en el corazón de Asia y entre el mundo chino e hindú representan una geopolítica de poder, con gran importancia estratégica, además de recursos naturales

Con el triunfo de la Revolución comunista, Pekín invadió y expulsó a la teocracia budista, con la colectivización de tierras y la expropiación de bienes, además de la instalación de colonos chinos y el modelo socialista real. La mayor rebelión de monjes tibetanos y del pueblo budista ocurrió en marzo de 1959. Desde 1950 hasta hoy se estima en 1 millón el número de víctimas producto de la represión china. Este genocidio cultural, como lo denominó recientemente el Dalai Lama ha sido condenado por la sociedad internacional en estos momentos de preparación de los Juegos Olímpicos, salvo contadas excepciones como las de los gobierno de Zimbabue, Irán, Cuba y Venezuela.

En origen
El Dalai Lama, es en su origen el jefe espiritual de una rama del budismo tibetano denominada iglesia amarilla, por el color de los ornamentos litúrgicos. Fue en 1642 cuando el Tíbet en pleno uso de su soberanía proclamó al Dalai Lama como jefe temporal al Reino de las Nieves. Con la expulsión del Dalai Lama el Pachen Lama se plegó al Gobierno chino, pero con su muerte en 1989 complicó la escogencia de su reencarnación donde China ha querido intervenir.

El actual jefe espiritual, Tenzin Gyatso nació el 6 de julio 1935, fue reconocido como la doceava reencarnación Dalai Lama en 1938. Desde 1959 está refugiado en la India bajo la forma del asilo político. En 1989 le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz. Él mantiene una estructura gubernamental en el exilio. Como lo ha manifestado el Dalai Lama no luchan por la independencia del Tíbet sino por el respeto a los derechos humanos, bajo la fórmula utilizada por la anexión de Hong Kong y Macao, con un país y dos sistemas.

En el marco de los Juegos Olímpicos y Paraolimpicos de Pekín, con el recorrido de la antorcha, los diferentes gobiernos y pueblos del planeta han manifestado su repudio a las constantes violaciones de los derecho humanos en el Tíbet, es evidente el aumento de la represión del Gobierno chino según se acerca agosto. El acoso y la persecución de activistas por la paz ha aumentado considerablemente, reseñado por la prensa internacional en numerosas ocasiones. El intento de silenciar a los monjes tibetanos ha sido objeto de comentarios por parte la comunidad internacional, pero mas aún la selección de veinte periodistas de medios extranjeros que hizo el Gobierno chino (a dedo, valga acotar dejando al margen a los medios más destacados) para que dieran fe de que el Tíbet no era objeto de violación alguna, hasta que un grupo de monjes arriesgando sus vidas salieron a manifestar con las armas más sofisticadas que conocen, gritos y llantos desgarradores, las vejaciones de las que son objetos diariamente en su propio territorio.

En Venezuela
Son muchos los movimientos que han surgido en el mundo de rechazo a la sede olímpica. En Venezuela tenemos varios de ellos; “Paz en el Tíbet” una iniciativa que surgió de jóvenes profesionales militantes de partidos políticos e independientes a través de Facebook y ha logrado conseguir un importante apoyo, así como el Movimiento Internacional para la Paz “MIPAZ” que concentra un grupo muy heterogéneo de personas, empezando por académicos de alto nivel hasta adolescentes preocupados por el actual desorden mundial. Recientemente estas dos organizaciones realizaron una concentración frente a la Embajada de China en Caracas, con la entrega de un documento de solidaridad con el Dalai Lama y su pueblo y en pro de la defensa de los Derechos Humanos en el Tíbet.

El Tíbet constituye un imperativo ético en la nueva moral.

jcpineda01@gmail.com

El Universal 17 de abril 2008. Pág. 1-7

Julio César Pineda // Orden o desorden mundial

Venezuela también está obligada a contribuir en el nuevo orden mundial

Para todos los gobiernos en su diplomacia bilateral y multilateral, actuando en representación de sus pueblos, el objetivo es el de poder actuar, desarrollar un proyecto ideológico y un programa social dentro de la paz, la democracia y la justicia. Todo esto es posible sólo dentro de un orden mundial con el equilibrio de poderes, cooperación y respeto a las soberanías.

Los recientes acontecimientos del Tíbet, Colombia y las elecciones en Zimbabwe nos obligan a una reflexión sobre la necesidad de un verdadero orden internacional, regional y local.

Desde 1945 con la creación de la ONU y el rechazo a las guerras mundiales, el paradigma de una paz perpetua en los términos descritos por Kant, fue sólo un tiempo muy corto porque inmediatamente Moscú y Washington movieron sus piezas en el ajedrez mundial para instaurar bipolaridad política, militar y económica.

En 1989, con la caída del muro de Berlín, el orden mundial y continental establecido por el comunismo y el capitalismo, cedió a una estructura unipolar de poder hegemónico de Estados Unidos con la desaparición de la Unión Soviética y sus alianzas estratégicas.

No ocurrió lo señalado por Francis Fukuyama del “Fin de la Historia” por la imposición de la economía de mercado y el sistema democrático. Fue más asertivo Samuel Huntington al proclamar la nueva era del “Choque de Civilizaciones”.

El siglo XXI está inmerso en esas confrontaciones donde la variable más importante ha sido la cultural y religiosa, cuya expresión más radical ha sido la cruzada yihadista desde el 9 de septiembre de 2001 con Bin Laden y los talibanes en su visión militarizada del Islam.

El mundo hoy sufre un déficit de autoridad visible a nivel de las grandes potencias y de las principales organizaciones internacionales, por eso la urgencia en las reformas de la ONU con mayor poder de decisión y un proceso interno de democratización. Deberá terminar el control establecido por las 5 potencias vencedoras de 1945 y dar cabida a nuevas expresiones como la India, Brasil, Alemania y Japón, así los Estados podrán sentirse más obligados con las resoluciones de este importante organismo internacional.

Una nueva ONU obligaría a Irán a frenar su programa de enriquecimiento de uranio, a Corea del Norte a renunciar a su bomba atómica, a Sudán a terminar con las masacres de civiles en Darfour, a Hezbolá a desarmar sus tropas en el Líbano, a India y Pakistán a negociar el impase de Cachemira, a Washington a salir de Irak con una fuerza multilateral que garantice la supervivencia entre chiíes, suníes y kurdos, a las FARC y otros grupos terroristas a respetar el derecho internacional humanitario como también a los gobiernos donde estas expresiones de violencia ocurren. A Israel a cumplir con las resoluciones adoptadas.

El desafío ambiental por el calentamiento global, la contaminación creciente, la biodiversidad en peligro y la irracional industrialización con el uso de energías fósiles, contribuye a ese desorden planetario.

Una nueva estructura internacional también tiene que reorientar a organismos como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional; fortalecer, y dinamizar la Organización Mundial de Comercio y obligar al estricto cumplimiento del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.

Las ONG deberán cumplir su compromiso con la sociedad civil en el ámbito internacional para difundir los principios de un mejor gobierno y de una mejor política. Igualmente, las religiones deberán servir a los altos intereses espirituales y buscar la unión entre los pueblos.

Estados Unidos tiene la gran responsabilidad en este nuevo orden mundial, ellos fueron en gran parte quienes diseñaron la arquitectura internacional después de 1945, pero deben ser consecuentes con la libertad y la paz. No se explica porqué habiendo creado los tribunales de Nuremberg, Ruanda y Yugoslavia se nieguen a integrar la Corte Penal Internacional, porqué se aferran a una guerra absurda como la de Irak y porqué bloquean decisiones en las organizaciones internacionales orientadas a favorecer a países del tercer mundo.

Es posible que con un nuevo presidente, bien sea en los demócratas Barak Obama o Hillary Clinton o el Republicano John McCain, una nueva política internacional ayude a ese nuevo orden mundial, porque de lo contrario el desorden podría llevar a situaciones apocalípticas con los peligros de la proliferación atómica y el calentamiento global.

Venezuela con su política nacional e internacional también está obligada a contribuir en el nuevo orden mundial.

jcpineda01@gmail.com

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Agustín Blanco Muñoz: Crece la ex UUUUCV, Universidad Central de Venezuela

Abril 25, 2008 por Josefina

Cátedra Pío Tamayo
Centro de Estudios de Historia Actual
IIES / FACES / UCV

FORO RECTORAL

¿OTRAS AUTORIDADES QUE ESTARÁN
DE ESPALDAS ANTE LA COMUNIDAD
UNIVERSITARIA Y EL PAÍS?

PONENTES

DOS MIEMBROS POR CADA FÓRMULA

Moderador
Agustín Blanco Muñoz

Lunes 28 de abril del 2008
Sala ‘E’ de la Biblioteca Central de la UCV / 6 pm

Coordinadores
Agustín Blanco Muñoz y Mery Sananes
Tlfs 6052536 / 6052563 / 0416-6387320

25 AÑOS DE LA CPT
http://historiactual.blogspot.com

Agustin Blanco Muñoz // ¡Crece la ex Universidad Central!

El Universal 26 de abril 2008. Opinión.

Muchos piensan aun que las altas casas de estudio tienen como una especie de hálito que las salva de muchas de las situaciones que padecemos hoy en este ex país. Se cree que son suma de saber, creación, perspectivas y porvenir y que están al margen del despedazamiento de esta Venezuela de la provisionalidad cada día más comprometida con el pasado y el atraso.

Por mucho tiempo se mantuvo incólume este proceder. Pero en el presente estamos desgraciadamente en plan de ex universidad. Y a ella se llega, anda y piensa de la misma manera, a pie, como solía señalar el maestro Juan David García Bacca.

El año pasado y a propósito de lo que se calificó como la brutal propuesta de reforma constitucional, la institución mantuvo la condición de postración a que arribó hace un buen tiempo. Sin embargo, no faltó quien hablase de un sorprendente movimiento estudiantil que adquirió el rango de “generación del año 07″. Pero al momento de este discurso parece que se olvida que se trata de alumnos de una universidad a la que todos contribuimos a arrebatarle su casa de estudios.

Y a lo largo del lapso que se inicia el 28 de mayo con el cierre de RCTV, en el cual se hizo potente el grito de la indignación y la protesta, se puso de manifiesto algo que nadie comenta: la UCV no fue el epicentro de grandes marchas, luchas, combates contra el avance del autoritarismo gubernamental patentizado en la reforma constitucional.

Ella apenas se convirtió en un lugar de concentración de gente que venía de afuera para luego salir en manifestaciones que se juntan al histórico grito de “¡pueblo y estudiantes, unidos y adelante!”. En la UCV sólo se forman “coaliciones electorales”. La participación de a pie fue de decisión y orientación individual como corresponde a una institución en plena quiebra.

Hoy, cuando la institución se apresta a realizar sus macro elecciones de la década vuelve a estar claro que no hay un movimiento estudiantil, profesoral, de empleados u obreros dispuestos a luchar por devolverle la universidad a la universidad. Por ello, todos vemos transcurrir los días y sus actos como simples observadores. Somos pura suma de circunstancias. Acumulación de intereses secundarios y hasta mezquinos que forman parte de nuestras ganas de acomodarnos.

Hacer política aquí y ahora equivale a lo mismo de ayer: negociar el reparto del botín universitario, salvo que hoy son más evidentes, tal vez por groseros, los pactos-acuerdos que incluyen las posiciones de las autoridades hechas poderes para controlar presupuestos, ingresos propios y “extras”, fundaciones, Zona Rental, servicios. Todo un mundo que junta la universidad sin universidad al capital con capital. Por todo esto, no tendría porque extrañar la existencia de candidaturas aupadas por entidades financieras.

Y en medio de la “ética del reparto” vemos una campaña electoral en la cual se presentan las mismas fórmulas del pasado con su mismo mensaje: contribuir como el que más para seguir despojando a la universidad de lo poco que le queda de centro superior de enseñanza. La decisión en este sentido es muy firme. Y aunque en direcciones aparentemente opuestas coinciden con los propósitos oficialistas: marchar a paso de destructores.

A nosotros como Cátedra “Pío Tamayo” y Centro de Estudios de Historia Actual de esta institución por más de 25 años nos ha correspondido la tarea de impulsar el debate en un medio en el cual está clausurada la discusión, la confrontación de ideas. Y a propósito de la actual campaña rectoral montamos un primer foro. Preguntamos sobre la vigencia del discurso de la transformación universitaria. Respondieron los candidatos Cecilia García Arocha, Eleazar Narváez y Jorge Pabón.

Al final del evento señalamos la distancia que se sentía entre candidatos a autoridades, en busca de más autoridad y la comunidad siempre dispuesta, por carecer de pertenencia, a actuar o ponerse al servicio de los nuevos dueños.

Cuando convocamos al II Foro Rectoral, ya aprobado por las tres fórmulas la noche del 14-04-08, ratifican su asistencia Narváez y Pabón. La profesora García en nombre de su equipo se excusa por aquello de “agenda full”. Lo hace por medio de un correo electrónico que trae sobrepuesto otro correo dirigido a su equipo y a quien se señala como su jefe de campaña. Es una consulta previa a su respuesta. Ella fija su posición para que su equipo opine.

Dice la candidata a rectora: “Creo que desde ya debemos mandarlos al carajo y decirles que estamos full con la agenda. Que convoquen a quien quieran. Espero instrucciones. Ceci”.

Lo primero que hizo nuestra Cátedra, el 20-04, fue preguntar a los destinatarios si estaban de acuerdo con ese proceder. Y ellos guardaron silencio y dejaron que la candidata respondiera, lo que hizo el 21-04, en un correo que califica de “personal sólo para usted”, en el cual señala, en medio de lo que llama “sorpresa insólita”, que jamás escribió esas palabras y que todo se debe a una “campaña malintencionada” y a …”actuaciones que sólo pretenden ensuciar nuestro nombre”.

Los profesores Bianco, Méndez y Belmonte a las 8:31 del 23/04/08, nos expresan que respaldan “invariablemente” a la candidata y agregan que …”Junto a Cecilia, hemos querido averiguar lo más exhaustivamente posible, cómo y/o por dónde se logra cristalizar este tipo de actos delictivos (delincuencia electrónica), que en todo caso forma parte de la ‘guerra sucia’ a que hemos sido sometidos”.

Esta explicación deja de lado lo esencial: el texto atribuido a la “guerra sucia” salió del correo de la profesora García Arocha y, su contenido se corresponde con la negativa a participar en el II Foro Rectoral. Pero si se trataba de un “delito electrónico” ¿por qué no se sacó a relucir ese argumento desde un primer momento?

En nada nos extrañaría, en consecuencia, que se nos sume a los promotores de la vieja y gastada “guerra sucia”. No le tememos a eso ni a la posibilidad de que se mantenga o acreciente la lucha contra una Cátedra que sólo se precia de ser un espacio para el debate crítico y creador. Pero un debate comprometido con la universidad que tendrá que ser y no con la ex universidad que anda y piensa con los pies.

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Textos del taller crítico de Roberto Lovera De Sola sobre: Puntos de Sutura de Oscar Marcano; La otra isla de Francisco Suniaga y Latidos de Caracas de Gisela Kozak.

Abril 25, 2008 por Josefina

PUNTOS DE SUTURA
Por:R.J.LOVERA DE-SOLA

Nos reunimos esta tarde para celebrar la obra narrativa de Oscar Marcano(1958), labor acrecentada, después de su triunfo cuentístico internacional con Sólo quiero que amanezca(1999), con su primera novela Puntos de sutura.(Caracas: Seix Barral, 2007. 265 p.).En ella vuelve, como otros tres creadores venezolanos de estos días, a tratar sobre la figura del padre que está tan presente en la vida de todo ser humano porque todos podemos carecer de muchas cosas pero nunca de un padre, todos venimos de uno, toda la humanidad desde Adán. Y el asunto está en la literatura universal desde las páginas de La Odisea de Homero. Y en la lengua castellana desde los metros que todo el mundo se sabe de memoria de las Coplas de Jorge Manrique en el siglo XIV,”Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar que es morir”, de su lamentación por la muerte de su padre. Y este es el asunto crucial del vivir que ha interesado mucho en estos últimos tiempos en nuestra literatura a Alberto Barrera(La enfermedad,2006) y a Héctor Bujanda(La última vez,2007) en la ficción y había sido tratado poéticamente también, en los más bellos y altos tonos de su voz, por Yolanda Pantín(La épica del padre,2002). Claro está que el padre es ser siempre presente en nuestras letras, especialmente en nuestro decir poético desde tiempo muy atrás, incluso antes de que Vicente Gerbasi publicara, en 1945, su soberbio poema Mi padre, el inmigrante o que después Caupolican Ovalles nos hiciera conocer su Elegía en rojo a la muerte de Guatimocin, mi padre, alias el globo(1967) o que Enrique Hernández de D’Jesús haya evocado al otro padre en Mi abuelo primaveral y sudoroso(1974), los tres poemas se cuentan entre las grandes elegías de nuestra letras. El asunto ha estado tan presente que el poeta José Barroeta, a quien el tema tanto lo tentó a lo largo de su creación, escribió su sugerente estudio El padre, imagen y retorno(1992). En su pagina inicial el inolvidable Pepe, que se nos fue en los pasados meses, dice algo que ahora podemos aplicar también a las novelas que hemos citado sobre esta temática:”Mi afecto a aquellos que han contribuido de manera solidaria a la realización de este trabajo en el que mi padre revela y sostiene enigmas, sombra y fábula de un origen que protege y se perpetua”(p.7, Subrayado nuestro). Así es. Según Barroeta el asunto aparece en nuestra literatura contemporánea por vez primera en el “Canto a rebeldía” de Antonio Arraiz, que está en su libro Parsimonia(1932), trece años antes que el de Gerbasi. Nos hemos referido tanto a este tema en la poesía porque en el fondo ella es la raíz, el fundamento, la esencia, el cimiento de la literatura, no hay palabra escrita cabal sin la poesía. Ella es como dijo Susan Sontag(1933-2004), en uno de los ensayos del fin de su vida, siempre llenos, como todos los suyos, de genialidad,”la poesía es una forma del lenguaje y del ser: un ideal de intensidad, de candor absoluto, de nobleza, de heroísmo”(Cuestión de énfasis, ed. 2007,p.16). Pero, claro está, hoy también la poesía aparece en la prosa, la hallamos en la novela y nos vamos a topar con ella ahora en varios momentos de la novela que vamos a escrutar.
Y ello nos servirá para entrar en el laberinto de la novela de Oscar Marcano, libro también entrañable como lo son el amor total por el progenitor que encontramos en La enfermedad, lo que explica su sobrecogedora escena final, que vale por todo el tomo o la angustia, el desconcierto, el desasosiego con el que se mueve el protagonista de La última vez en busca del padre huido durante los tristes, dolorosos y violentos días del “Caracazo”, sucedidos casi al rayar 1989.
En la novela de Oscar Marcano el padre abandona al hijo. En la de Héctor Bujanda a toda la familia, la cual no sabe a donde ha ido a parar ni a donde dirigirse a buscarlo. En ambos casos sólo quedan las madres. ¿Es por ello, nos preguntamos, si la nuestra es una sociedad matricentrista?. Es por ello que en Puntos…encontramos este bello perfil de la madre quien siempre estuvo con el muchacho protagonista: ”Era una madre en serio. No como esas mujeres que se ven obligadas a serlo pero en el fondo no dejan de comportarse como niñas. Era un centro real donde quiera que anduviese”(p.259) como él dice.
Por ello los asuntos focales de Puntos… tienen que ver con esto, los hallamos cuando leemos pasajes, algunos durísimos por parte del hijo, del abandonado, sobre todo cuando apostrofa al padre en la p.21, del progenitor ido que sólo tiene recuerdos y quien por fin un día regresa fracasado pero sólo por los días que le faltan para suicidarse, sin darse cuenta de que todo retorna, que todo da vuelta, “Si uno supiese al principio lo que domina el final, la vida sería diferente”(p.14) conversa. Pero ello es así: tenemos lo que construimos. E, incluso, a aquello a lo que más tememos en algún momento se hace verdad, tanto como nos lo mostró el novelista mexicano Sealtiel Alatriste en El daño(2000) con la vida del siempre torturado Franz Kafka. En ese momento el progenitor ha abandonado a sus hijos, el que da carnadura al relato que encontramos en Puntos…y a uno más pequeño al que deja, podemos concluirlo, esperándolo en la puerta del colegio. Y lo hace aunque se confiese a su conciencia “pero ahora me sobresalta la imagen de mi pequeño hijo que crece sin destino. Luego la del otro, el grande, que me odia”(p.234). Y ello sucede, como supone, y se pregunta Marcano, por ser Caracas “Una ciudad que copula perdidamente, sin amar”(p.17), ¿será así?, esta es una de los interrogantes que esta rica obra nos plantea, porque esta es en el fondo la ficción del país de las madres, de la nación que no tiene padres. Incluso, la república donde los padres están en la medida que las mujeres los desean sino se van y lo dejan todo, incluso a los hijos.¿Esta es una pregunta que cualquier lector puede hacerse, la cual, incluso, nuestra realidad y muchas vivencias cercanas nos hace. Una sociedad donde parecen repetirse a cada hora las primeras líneas de la celebérrima novela de Juan Rulfo: ”Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo” que Marcano cita con razón(p.21).
Y es por ello que para Antenore, el hijo, pese a que “Los recuerdos son difusos, sentenció, pero éste es nítido. Te lo voy a referir. Es una historia redonda aunque yo la cuente mal”(p.126), pese a que “La polvareda del recuerdo le consumió un buen rato”(p.134). Pero había un hecho cierto: un día su papá, Alfonso Gabbani, se había ido, había desaparecido y dejado al hijo huérfano de lo que significan los roces del afecto para un hijo varón, robándose el propio padre, por su irresponsabilidad, todo lo de mágico que hay en ver crecer a un hijo o a una hija que es una experiencia tan única que no son iguales, pensamos, los hombres o mujeres que tienen hijos y los que no los tienen. Tal la singularidad de esta vivencia de ser padre, “experiencia particular” la llamó un querido amigo nuestro ya ido.
Y en Puntos… el papá no sólo dejó al vástago sino que lo llenó de preguntas sin respuestas a una edad en que eran muchas pero que eran muy difíciles de responder. Dice “Muy pronto dejé de verlo. No se cuanto tiempo pasó en aquel lugar tan acogedor, ni en qué momento lo dejó. Lo cierto es que no volvió a recogerme y supe por mi madre que había viajado repentinamente. Fue entonces cuando acusé los efectos de la separación. De buenas a primeras no entendí lo que había pasado. Sólo sé que me sentí responsable por su ida y me aparté de la gente. Me acostumbré a vagar a solas por los patios del colegio preguntándome qué cosa terrible había hecho, cómo pude haberlo causado…Por las noches no dormía. Y cuando lo hacía despertaba antes de romper el alba y demoraba unos minutos en comprender que todo había cambiado y que su ausencia era real”(p.27). Dejó de aparecer por diez años y “Cuando se dejó ver nuevamente pasaba de los cuarenta y ya vivía de los recuerdos”(p.40). Y en esos instantes “Lo escuchaba con atención…Vivía atrapado en el ovillo de sus ochos recuerdos y es sabido que los recuerdos sólo sirven para edulcorar el pasado”(p.47), había estado tan lejos de su hijo que ni siquiera se acordaba de las cartas que le había enviado desde Nueva York(p.192).
Puntos…es todo un logro en casi toda su extensión. Pero toda novela se construye como las aguas del mar que suben y bajan, que en algunas horas están serenas, casi quietas. Esas páginas tranquilas aparecen, casi siempre en el centro de toda novela, son los momentos más difíciles para un narrador, son este caso la parte menos perfecta de Puntos… un libro que pasados esos trozos siempre nos resulta, de principio a fin, una creación afortunada, bien conseguida. Y hay aquí también hojas memorables como aquella rememoración de un amor perdido que seguimos con emoción(p.234-239).
Puntos…es la historia de un papá que abandona a su hijo para irse a Nueva York tras la quimera de ser escultor, cosa que no logra, se convence que se nacía con el don de crear y él no lo poseía(p.201). Para este insensato no había el trabajo, el convocar a las Musas a su taller de escultor, la labor constante, diaria, con la cual se hacen crecer lo recibido, aquellos talentos de los cual nos habló Jesús la parábola del grano de mostaza en el Evangelio(Mateo:XIII,31-32). También olvido nuestro hombre que “La vida es obra”(Cecilio Acosta), que “Lo esencial no es la calidad de la obra sino dejarla cumplida”(Rómulo Gallegos).
Pero este padre tampoco asume el don que tener un hijo le ofrecía, le exigía. Pese a ello llega a sentir nostalgia por el vástago en el momento culminante de su vida, “Antes de suicidarse, mi padre me trajo a esta playa”(p.13) leemos en la primera línea de Puntos…; es capaz hasta reclamarle al hijo “Hace tiempo no me cuentas nada…Nunca me llamas. Jamás me buscas”(p.20) y quiere explicarse cuando es tarde: “Si uno supiese al principio lo que domina al final, la vida sería diferente”(p.14). Pero en el abandono el hijo sufre, no entiende, con extremo dolor expresa en una gran imprecación acusatoria: “Un día viejo cabrón, un día, cuando te estés muriendo, te buscaré para contarte la vida a la que me sometiste. Las noches que pasé preguntándome por qué me abandonaste, los días que transcurrí lamentando que no me hubiese estrangulado el cordón umbilical”(p.21). Y esto porque siempre será verdad para aquel muchacho: “Yo tenía un papá. Pero hacía mucho lo había perdido. Aunque cada dos o tres años apareciese dando un vuelo rasante, hiciese un par de piruetas y fingiese que todo estaba bien”(p.138).
Este es el inmenso drama que Oscar Marcano nos cuenta en Puntos…
En verdad, y volvemos a nuestro punto de inicio, no necesitamos sino padres que estén con nosotros, que nos entiendan, apoyen, comprendan nuestra rebeldía como sucede al progenitor que aparece en el poema de Antonio Arraiz que hemos citado al inicio, aquel que dice “Hijo mío,¡Sigue¡ ¡Sigue¡ ¡Sigue¡”(Suma poética, ed.1966,p.129). Es el empuje que necesita para la aventura del vivir para la cual el padre debe ser el gran motor, el gran catalizador, el gran compañero.
Pero hay también en este novela toda una reflexión literaria sobre el cuerpo novelístico y numerosas referencias intertextuales, algunas tácitas, otras claramente explícitas, como la apelación a Ayax con la que se inicia el volumen, tan veraz para lo que veremos desenrollarse al leer Puntos…, allí está el castigo del que hiere al hijo, de quien le causa fracturas anímicas para siempre, tantas que hay que buscar quien le ponga ”los puntos de sutura”,si es que ello es posible en un asunto emocional de la envergadura y magnitud del tratado aquí, grande, dramático. Allí está gracias a las páginas eternas de los clásicos la explicación del suicidio y la condena, “a morir sufriendo la máxima degradación: no recibir sepultura y ser pasto de los perros y las aves carroñeras”(p.9).
Pero con todo ello Oscar Marcano nos ofrece también una honda y larga meditación sobre el contacto con la literatura, sobre el arte de escribir novelas. Y así completa ante el lector lo hecho, lo practicado en las entrañas de su ficción. Deben ser consideradas también como su crítica, en el sentido de interpretación de lo fabulado, de lo concebido. Crítica de practicante, de creador, como aquella que pidió T.S.Eliot naciera y él practicó.
Es por ello que es imposible cerrar esta glosa a la novela de Oscar Marcano sin citar, pese a su extensión, su larga cogitación, su discurrir, su cavilación, sobre la creación artística. Leamos el tan precioso fragmento:”El diálogo con la obra entraña períodos de gran concentración en los que el escritor, el músico, el pintor, se cuece en sí mismo en un torrencial monólogo interior, se acrisola y avanza hacia el punto desconocido, pero en unidad. En esa medida y el si el quehaceres sostenido, puede llegar el salto. No suele ocurrirle a muchos, pero si sucede, el universo cobra sentido, los materiales se acoplan, las piezas encajan y la belleza te comienza a sonreír. Es la fase de las endorfinas. El trabajo te hace segregarlas. El placer se vuelve un estado y la concentración un vicio. A la postre sobreviene la adicción a la obra, la euforia por sus pormenores, y ni un cataclismo logrará desprenderte de la piedra, del piano, de la página en blanco. Si por error sigo, cualquier cosa, consigue apartarte de tu labor, te asaltará el síndrome de abstinencia y lo pagarás con sangre…El artista nace, es cierto, pero sólo al trasponer ese umbral. Yo, querido hijo, no he logrado siquiera vencer el miedo. Mucho menos conquistar el oficio. Temo que lo mío ha sido sólo delicuescencia. En lo personal apenas he rozado, con demasiada precariedad, las aristas de la concentración(ese acuerdo interno de cabos sueltos) y tengo la noción demasiado remota de lo que son las endorfinas en el arte. Por eso sé que no soy escultor. Nueva York me lo ha confirmado”(p.207).
Pero en verdad, para comprobarlo, no tenía porque abandonar al hijo, engendrar irresponsablemente al segundo, ni dejar a Caracas, esa ciudad que Marcano nos pinta tan bellamente:”Delante, el Caribe….De espaldas, el Avila. El uno agitado, embravecido. El otro echado y silencioso. Dormido, podría decirse”(p.14).
Lo que deseamos, al poner el punto final, es que la recreación de un asunto tan dramático como el que le dio materia para escribir a Oscar Marcano esta novela logre ser aquello que escribió Yolanda Pantin en el poemario suyo que hemos citado al comienzo, cuyos versos nos han acompañado en la aventura de escribir estos renglones,”Tal pensé que fuera/la poesía siempre./¡Comprendes¡/Sí, compasión, consuelo”(La épica…,p.85),”para juntos celebrar este encuentro/que al final recordaremos/por encima del llanto/y la lección amarga”(La épica…,p.39). Que así sea porque los caminos de la literatura son muy extensos, llevan a muchos lugares y lagares.

(Leído en la sesión inaugural del “Círculo de Lectura” de la “Fundación Francisco Herrera Luque” la tarde del martes 6 de noviembre de 2007. Este trabajo fue escrito a partir de nuestro artículo “Puntos de sutura”, El Mundo, Caracas: julio 19,2007. Las citas de Cecilio Acosta(1818-1881) y Rómulo Gallegos(1884-1969) que hemos hecho más arriba las hemos tomado del libro de René De Sola: Balance inconcluso de una actitud universitaria. Buenos Aires: Imprenta López, 1962,p.9).

LA OTRA ISLA
por:R.J.LOVERA DE-SOLA

“Fue mi primera visión de lo que me parecía que debía ser la vida más privilegiada, la del escritor: una vida de curiosidad y energía sin fin e incontables entusiasmos”.
Susan Sontag: Cuestión de énfasis,ed.2007,p.285

Una bella novela es La otra isla.(2ª.ed. Caracas: Todtmann,2006. 258 p.) de Francisco Suniaga(1954), impresa por vez primera en el 2005 y de la cual se edita en estos días su quinta edición. Su autor esperó su madurez para publicar. Y los lectores le han respondido: son escasas las primeras novelas nuestras que alcanzan rápidamente varias reimpresiones sucesivas. Y este escritor lo ha logrado. Es tan bien acabado libro como lo son ahora en nuestras letras, en el mismo años de la publicación de la suya, Nocturama de Ana Teresa Torres y La enfermedad de Alberto Barrera porque si es verdad que La otra isla si bien se imprimió hacia fines de 2005 no llegó a circular y ser leída sino meses más tarde, ya en el 2006 en el cual fueron publicadas también las otras dos novelas citadas.
La otra isla es una novela que a diferencia a la mayoría de las que se escriben entre nosotros no sucede en Caracas sino en la isla de Margarita. Esto le concede, pese a los muchos dones que la alumbran, una singularidad de la cual goza el lector como ha sentido placer, nos ha pasado a miles de venezolanos, cuando nos encontramos en esa ínsula, paseamos por frente a su mar u observamos una de esas bellos atardeceres como los que se pueden ver en Pampatar. Crepúsculos tan distintos y tan hermosos, pero muy diferentes, a los de Barquisimeto. Y con personajes que el turismo trae a la isla, alemanes sobre todo, o a esos margariteños con su bello hablar coloquial, “en el alegre tropel de sus voces y sus risas”(p.9): todo esto está en esta ficción. Y mucho más.
Margarita es para el narrador de esta historia un lugar inventado por un ser sobrenatural,”Debió tratarse de una deidad caribeña que, arrebatada por algún delirio tropical de los tiempos cuando el arte no existía, compuso un paraje hermosamente absurdo: el mar, el cielo y hasta el olor del aire, azules”(p.7). Es aquí donde está “una playa extensa salpicada de sargazos tostados por el sol”(p.7).
Pero junto a ello el fabulador quiere ver el otro lado de la ínsula:”era un individuo que vivía prestado en una isla caribeña de clima benigno y personas amables pero, adosada a ella, había otra realidad, otra isla donde la violencia era una savia que alimentaba lo cotidiano y se movía oculta bajo la aparente docilidad de la naturaleza y bondad de la gente. La otra isla que se presagiaba en el desafuero de los amaneceres, en la luz blanca del sol atroz de los mediodías y en la luz roja del sol colérico que en las tardes se resiste a desaparecer e incendia el cielo antes de morir. La isla de la violencia, la de la lluvia que inunda, el estío que seca y reseca la tierra, el viento que postra a los árboles y las olas del mar que baten contra la costa como una fiera celosa…Esa otra isla violenta estaba allí, yuxtapuesta, y era imposible no sucumbir a sus designios. Los gallos de pelea no eran sino una concreción noble e inocente de una violencia que era como Dios, estaba en todos los rincones”(p.174-175). En esta larga y bella cita, escrita en esplendora prosa, no sólo está la razón del título y del contenido de la novela también está claramente expresado lo que es el trópico y aquello que define al Caribe por lo cual los que habitamos en este país, en su continente o en sus islas, pertenecemos a la cultura del calor que dijo Mariano Picón Salas(Comprensión de Venezuela, ed.1976,p.36). Para ella se ha promovido, por la pluma del historiador Germán Carrera Damas, la necesidad de crear “una tropicalogía” para estudiarla(Validación del pasado, ed.1975,p.55). A todo esto lo asoma Suniaga a través de su nutrida fantasía de hombre de letras.
Hay en ella la investigación de una muerte inexplicable, los contactos con los organismos policiales que no quieren hacer otra cosa sino pasarla bien, sentir el trópico que allá es peculiar. Hay también un abogado, el protagonista, más interesado en la literatura que en la abogacía y una serie de personajes populares, propios, nuestros, entrañables, uno de ellos enamorado de una bellísima alemana que transpira sexo por todos los lados y recodos de su cuerpo sorprendente.
Pero hay aquí un breve acercamiento a nuestra realidad actual en esta fabulación, en ese mismo soleado paisaje margariteño. Por ello llamamos la atención en torno a la lectura de este bello libro el cual nos entregó a un nuevo escritor, con mucho que decir, a la literatura venezolana.
Lo que vivimos hoy, llenos de estupor y dolor, está muy bien expresado en algunos pasajes de este libro. Y también sucesos de nuestro tiempo, “Antes ser comunista y ser de izquierda era una identidad. A partir de 1956, con lo de Hungría, unos pocos, los más preclaros o menos románticos, como tú quieras, dejaron de creer en eso. Después, en 1968, dejó de ser dogma para la mayoría de nosotros y quienes para 1989 no cambiaron su visión, ya no tienen remedio. ¿Qué es ser de izquierda a comienzos del siglo XXI?¿Cómo ser de izquierda sin estar identificado con tanto salvador fallido devenido en tirano?”(p.99-100).
El sol, la luz del Caribe y la hamaca como lugar de expansión erótica están aquí, ”La hamaca colgada…les abrió el camino de las delicias de un sexo mecido como un bote entre las olas y a posiciones amatorias de revenido erotismo, impracticables en la rigidez de una cama”(p.132-133). Y lo hacían así porque sabían que “la felicidad era un patrimonio muy frágil”(p.93).
Están en La otra isla también los modos fraternos de ser del margariteño, las preocupaciones por la alta cultura(dos amigos buscan, Benitez el protagonista uno de ellos, donde está registrado un texto de Joseph Conrad(1875-1924) que este supone está en su nouvelle El corazón de las tinieblas(1902) pero que resulta ser de Juan Rulfo(1918-1986), unas líneas de su cuento “Luvina”(p.250), de su único libro de cuentos El llano en llamas:”Yo diría que es lugar donde anida la tristeza. Donde no se conoce la sonrisa, como si a toda la gente le hubieran entablado la cara. Y usted, si quiere puede ver esa tristeza a la hora que quiera. El aire que allí sopla le revuelve, pero no se la lleva nunca. Está como si allí hubiera nacido. Y hasta se puede probar y sentir, porque está siempre encima de uno, apretada contra uno, y porque es oprimente como una gran cataplasma sobre la viva carne del corazón”(El llano…, ed.1999,p.121-122). Y esto está aquí porque la lectura forma parte sustancial de este volumen. Y es por ello que está también el universo onírico(donde el protagonista sueña con un párrafo en inglés que luego debe buscar afanosamente, p.27).
El episodio de la pelea de gallos, que está en La otra isla, es también sensacional.
Ese párrafo que le parece de Joseph Conrad, a Benítez por evocar para él “la pesadez, la inmovilidad, la falta de alegría, la tristeza”(p.248) es:”Subir por ese río era como viajar de regreso a los primeros comienzos del mundo, cuando la vegetación arrollaba la tierra y los árboles enormes eran reyes. Una corriente vacía, un gran silencio, una selva impenetrable. El aire caliente, denso, pesado, inerte. No había alegría en el brillo del sol. La vastedad del río se perdía, desierta, en la tristeza de las distancias ensombrecidas”(p.248). Y Benítez confía a su amigo que creyó el fragmento de Conrad, que es de Rulfo, por encontrar en ambos “ciertas imágenes parecidas”(p.248). Allí su alter ego logra descubrir el enigma que tanto les apasionó a lo largo de muchos días:”Lo que escuchaste en tu sueño ni lo leíste en inglés ni lo escuchaste en una película inglesa, fue una traducción al inglés de un párrafo de Rulfo”(p.251).
Pero hay más: hay algo que hermana La otra isla y El corazón de las tinieblas, obra mayor si las hay entre las del siglo XX: “el vinculo del mar”, como se lee en la traducción de Sergio Pitol(El corazón…, ed. 1986,p.13). Hecho que nos lleva a comprender la vasta influencia que tuvo Conrad sobre Suniaga al componer La otra isla de la cual el gran escritor inglés, nacido en Polonia, es uno de sus ascendentes.
Cuando el amigo hace el hallazgo Benítez le dice que eso puede suceder porque “el subconsciente es como los caminos de Dios”(p.252).
El hecho de que el protagonista sea un intelectual le da un cierto calor erudito a esta invención. Sobre él se dice “Poseía el cuestionable vicio de leer y releer por segmentos las obras de sus autores favoritos y saltar de uno a otro de acuerdo con su estado de ánimo o según se tropezara los libros en la quincallería sin anaqueles que era su estudio”(p.32-33),”Era un lector furioso, indiscriminado, leía las cosas comunes y las más extravagantes, y su curiosidad no tenía límites”(p.51), se consideraba así mismo “disperso y anárquico en mis lecturas”(p.54). Además hay que añadir que estas divagaciones eruditas y hondamente intelectuales no son muy comunes, están más bien ausentes, de la ficción venezolana, sus únicas excepciones son las novelas El lugar del escritor(1993) de Victoria de Stefano y la de Christiane Dimitraides: Sabath(1997) y el cuento de José Balza: “Prólogo en curazao”(Ejercicios narrativos, ed.1995,p.63-74). Esto le añade otra característica destacada a la novela de Suniaga.
Todo lo antes señalado preside esta obra sobre la cual se podrían hacer muchas otras consideraciones fijándose en su paisaje, en el amor apasionado que registra, sólo en el posible crimen que allí aparece(¿o sólo fue un ahogamiento?), en la pelea de gallos o en la presencia del piélago visto por la imaginación desde una orilla caribeña.

(Leído en el “Círculo de Lectura” de la “Fundación Francisco Herrera Luque” en su sesión de la tarde del martes 4 de diciembre de 2007).

LATIDOS DE CARACAS: DOS LECTURAS
Por:R.J.LOVERA DE-SOLA

PRIMERA LECTURASi no nos hubiéramos puesto a curucutear, muy cuidadosamente, en la Feria del Libro de Caracas del 2000(la última organizada por la animosa Mary Ferrero) no hubiéramos dado con varios libros que nos importan, casi todos de autores nuevos en nuestras letras como es la primera novela de Gisela Kozak(1963). La autora nos era conocida por sus sólidos trabajos de investigación literaria, especialmente por su Rebelión en el Caribe hispánico(Caracas: La Casa de Bello, 1993. 132 p.). El libro encontrado por nosotros en las estanterías de la Feria es su primera novela y su primer trabajo de ficción impreso, ya que sus cuentos Pecados de la capital y otras historias.(Caracas: Monte Avila Editores, 2005.84 p.) fueron editados después. Nos referimos a Rapsodia.(New Jersey: Ediciones Nuevo Espacio,2000. 136 p.), cuidadosamente corregida para su segunda edición impresa bajo el mote de Latidos de Caracas.(Caracas: Alfaguara, 2007. 115 p.) la cual leemos con el mismo interés con el que siempre hemos tenido para los nuevos nombres que aparecen en nuestro panorama literario, creadores cuyas obras tienen el desarrollo que nos obliga a su lectura cuidadosa. Esto nos ha sucedido con Rapsodia. Es un libro que anuncia las posibilidades de una escritora, es una obra que nos ofrece un nombre con posibilidades en el campo de la novela, una persona que sabe estructurar una obra narrativa, un libro que una vez entramos en él ya no podemos salir de él: hemos caído en la trampa que siempre nos tiende lo novelesco. Deseamos que lo que aquí se nos propone tenga un ulterior desarrollo en el tiempo, que su autora tenga la persistencia y la paciencia que exige el trabajo creador, no tema a la ingrimitud que significa ser escritor en nuestro medio, que no se desanime ni caiga en la depresión, que sepa enfrentarse que sus fantasmas, varios de los cuales ya aparecen en Rapsodia. Ha sido grato leer a la Kozak. Deseamos que llegue a literaturizarse más su estilo ya que aquí nos luce más bien cortante, seco aunque preciso, que logre ofrecernos la gran saga de lo femenino y lo masculino que ya aquí se insinúa.
Al repasar las páginas de Rapsodia nos encontramos con un tema bien elegido, aparece en ella una ficción de la ciudad actual, una honda exploración de la urbe presente, de la Caracas de los mil contrastes, la cual su autora sabe mirar con acritud en todas sus híbridas y confusas facetas de hoy. La metrópolis de estos días en donde “en esta dura década de los noventa pues, no cabe duda, ser feliz equivale a comer frente a los hambrientos”(p.8), “Flota una atmósfera de descuido, pobreza y podredumbre”(p.11), corrupción, delincuencia, suciedad, urbe llena de lateros, dementes, con criaturas que anhelan “apenas vivir, no convencer”(p.43), los de ”la vida incierta”(p.96) que podría ser otro título posible para este libro, aunque el que lleva tiene ver con la música de los cuerpos enamorados.
Junto al deterioro aparece la luz de Caracas, “una luz dorada y suave, luz de las cuatro de la tarde”(p.39).
Novela de amor de estas horas es Rapsodia, nos muestra lo inciertas que son las relaciones entre hombre y mujer ahora: “Preferible un camino amoroso de grandes momentos que un amor para todo momento”(p.34); “Amor de ojo, de oído, violento como un infarto masivo”(p.40), “No te preocupes mi amor, mi única pasión posible es el presente”(p.43); amor que no impide al otro ser por sí mismo, ser lo que desea ser(p.54), pese a todo la protagonista “Está cansada de que se haga de la infelicidad un culto…de los amores en buena lid nadie quiere ocuparse”(p.62).
Libre sexualmente es esta obra, con bellas y hondas descripciones de las vivencias eróticas entre un hombre y una mujer sensibles; no hay machismo aquí, hay entendimiento, comprensión(p.39); la mujer también expresa hondamente los misterios del placer, de su goce(p.41); aparecen interrogantes que hay que hacerse hoy sin miedo: “¿Me estaré volviendo femenino, como dice ella?”(p.45) se pregunta el protagonista porque no comprende los misterios, a veces abismales, del anima y del animus entrelazándose.
En Rapsodia hallamos dos personajes principales bien abordados, bien descritos, inteligentemente desarrollados.
Una gran desesperanza por el futuro atraviesa a Rapsodia través de sus páginas, a través de los ires y venires de un muchacho veintiañero y de una mujer que pasa la treintena, “mejor el pesar que la risa”(p.36); agrio a veces, como en el séptimo párrafo de la p.40.(Noviembre 3,2001)

SEGUNDA LECTURA
Que un libro nunca se termina de escribir es un hecho que conocen bien todos los creadores. Esto nos lo vuelve a demostrar Gisela Kozac en su novela Rapsodia(2000). Ahora, muy corregida, cernida y repujada, tan ácida como antes. Es Latidos de Caracas. (Caracas: Alfaguara, 2007. 115 p.), palabras que están en sus entrañas(p.12). Tenemos otra vez a Latidos… y podemos gozarla por la bella forma de su escritura y por la concepción de ese universo particular que es una novela. “Y cada latido es una intuición de futuro: no vendrá, vendrá”(p.115). Se tornará: no recordaremos los caraqueños, como sugiere su autora la época en que fuimos felices y ya pasó(p.99) sino que lo volveremos a ser. Puede parecer quimérico, sólo ensueños, pero, nos dice Isaac Pardo(1905-2000) maestro en ellas, en A la caída de las hojas(ed.1998,p.73-93), las utopías se realizan, se hacen verdad.
Caracas y una historia de amor se entrelazan bella, pasionalmente y eróticamente en Latidos… porque aquí nos encontramos con el afecto pleno entre un estudiante cercano a los veinte años y una arquitecta que pasa de los treinta. El es diez años menor que ella. Si se dice que será feliz, bienaventurado, el varón joven a quien inicie sexualmente una mujer madura aquí en Latidos…ello sucede claramente, porque así son los amores de Andrés y Sarracena, sucedidos en el medio del deterioro de esta Caracas que ella ama, por la cual siente honda pasión, “placer y malestar”(p.21), quien por su profesión puede ver los mil rostros físicos del deterioro de estos días.
Puede sentir como en la urbe “el sol brilla hasta la violencia, el azul del cielo le arde en los ojos”(p.108), contemplar el Ávila entrañable, disfrutar “del sol de la diez de la mañana y también de la vista del cerro Ávila, el cielo sin nubes”(p.87), Caracas con su luz perenne(p.38) y saborear también ”La tarde grisácea le agrada, el viento que sopla entre las grandes edificaciones la reconforta y seca el sudor frío de sus manos”(p.102).
Los afecto empapa a Latidos… tanto que del “amor, extrañarlo siempre y hablar bien de él”(p.28);”quizá no sea posible disfrutar con espontaneidad de un lance amoroso cuya emoción y dulzura tienen un vago olor a predemitación y alevosía”(p.29), “Amor con mucha pasión, con mucha locura y mucho humor” (p.31),”Preferible un camino amoroso de grandes momentos que un amor para todo momento”(p.34),”El amor es incluso la altivez y el silencio”(p.74), piensa ella.(Julio 13,2007).

(Leído en el “Círculo de Lectura” de la Fundación “Francisco Herrera Luque en su sesión del 8 de nero de 2008).

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