Topias. Creía que sufría de Fibromialgia por eso busqué y comencé por ordenar y compartir mi búsqueda de sanación a través de la la escritura de esta serie, hasta encontrar un cabo del cual agarrarme para desentrañar mi propia madeja. Lo encontré, doy GRACIAS A DIOS, voy a tomar un camino que demoninaré la Ruta 3 partiendo de mi inconsciente (MI PRPIO CAMINO REAL) y asi afrontar la realidad desde la óptica que me corresponde ante tanta cultura milenaria, que yo consideraba: papeles menores cuando tenía que aplicarla en mi. Por tanto continuaré con la Serie: “Fibromialgia: Retorno al fuego de Hestia IX” marcando este número la narración de mi propia experiencia.
Josefina

Los Páramos se van Quedando Solos. Barbara Brandli
La Memoria Celular - La energía del Sistema cuerpo-mente
En la memoria de nuestras células esta escrito el programa completo de nuestra existencia. Ella refleja la expresión nuestra como un ser holístico. Es importante que no nos dejemos confundir por los viejos conceptos de “mente”, “cuerpo” y “espíritu”. Ellos son simplemente rótulos que han sido creados por la mente humana para tratar de definir los diferentes niveles de experiencia. Pero la experiencia humana es multidimencional. Esa separación por nombres es virtual. No es real. Cada punto dentro de la memoria celular, contiene la información completa del todo holístico. Esta información es infinitamente accesible a todas y cada una de las células del cuerpo.
Si reducimos una célula hasta el nivel del átomo, veríamos que está conformada por haces sutiles de lo que se ha llamado “info-energía.” Esta info-energía incluye la información física, mental, emocional y espiritual que proviene de toda la experiencia de vida, herencia genética y generaciones pasadas. Nada de lo que experimentamos, escapa de quedar impreso y grabado dentro del holograma celular, en la forma de memoria.
Lo que comúnmente llamamos “memoria celular” es el campo energético celular colectivo, generado por estas memorias celulares individuales.
La información guardada en la memoria celular nos condiciona de tal manera, que nos predispone a percibir y comportarnos de una cierta, determinada manera. Para usar la analogía de una computadora, el ser holístico sería el disco duro. La memoria celular es la base de datos de ese disco. Los archivos dentro de la base de datos, son las memorias celulares. Todas las cosas que alguna vez nos han pasado, están grabadas en las células de nuestro cuerpo, en forma similar a los archivos que han sido guardados en una computadora. De esta manera, lo que esta guardado allí, influencia nuestras relaciones con cada una y todas las cosas, que nos estén sucediendo. Esto afecta la forma en que nosotros realizamos nuestras tareas rutinarias y el modo en que reaccionamos al stress y de como manejamos los desafíos emocionales en nuestras vidas.
Dentro de la memoria celular, están almacenados todas las improntas concientes e inconscientes de comportamientos improductivos, que no nos permiten sentirnos felices, saludables, alcanzar nuestros objetivos despertando a nuestro potencial.
De esta manera, nuestros cuerpos han sido diseñados para auto curarse.
Pero si nuestros cuerpos han sido creados para mantener la salud, armonía y conexión entre sus partes; cual es la razón por la que las enfermedades se vuelven crónicas?
Si nuestros cuerpos están diseñados para mantener la vitalidad y la salud, por qué ello no sucede naturalmente? La respuesta más simple en nuestra experiencia de estos últimos veinte años, es que nuestros cuerpos por naturaleza son hechos de CEP (Carga Emocional Positiva). La CEP es la energía vital que esta fluyendo constantemente e influenciando en forma saludable el estado de nuestra mente y de nuestro cuerpo. Todas las funciones físicas, mentales y emocionales requieren de esta fuerza para su acción. La CEP viene con el derecho de nacimiento de todo ser humano. Estas cargas pueden ser descriptas como un campo energético que está fluyendo libremente, expandiendo paz, confianza, amor y libertad en nosotros. CEP es lo que abunda en los bebes y niños pequeños. También lo encontramos en la naturaleza y en los animales. La naturaleza de la CEP es la de fluir y moverse. A este campo energético le llamamos el “Cuerpo de luz”.
Por el contrario, CEN (Carga Emocional Negativa), es el nombre que le damos a la misma energía cundo se halla estancada. Hoy día, es una parte muy importante de la condición humana. Puede ser descripta como el campo energético contraído y restringido de nuestra energía vital, y es creado por experiencias dolorosas o traumáticas vividas en el pasado que no han sido procesadas o digeridas. Esto determina decisiones y creencias negativas acerca de nosotros mismos y otras personas, ansiedad, temor y cualquier emoción derivada de temores tales como culpa, vergüenza, incomodidad, resentimiento, ira, etc.
La acumulación en el sistema cuerpo-mente de CEN crea una resonancia energética que denominamos “Cuerpo del dolor.”
Cuando la CEN es altamente desproporcionada con respecto a la CEP, se llega a una disfunción masiva en el sistema humano cuerpo – mente.
Candace Pert, Jefa del Área de Bioquímica Cerebral de la Clínica de Neurociencia del National Institute of Mental Health en los Estados Unidos, estudia como la neuro-química influencia la salud humana. Ella expresó recientemente, que “reprimir las emociones negativas pueden ser causales de enfermedades. El no expresarlas apropiadamente, nos provoca ‘cocernos en nuestra propia salsa.”
Día tras día, esta inmersión crónica en la negatividad, produce influencias dañosas para nuestra salud. La clave según Pert, está en unas moléculas complejas llamadas ‘neuropéptidos’. El cerebro contiene cerca de 60 diferentes neuropéptidos, incluyendo endorfinas. Estos neuropéptidos son los condicionantes por los cuales, todas las células en tu cuerpo se comunican unas con otras. Esto incluye mensajes cerebro a cerebro, cerebro a cuerpo, cuerpo a cuerpo y cuerpo a cerebro. Las células individuales incluyendo las células cerebrales, células inmunitarias y otras células del cuerpo, tienen receptores que reciben neuropéptidos. Las diferentes clases de neuropéptidos disponibles para las células, están cambiando constantemente, reflejando variaciones en tus emociones durante el día. La clase y número de emociones, conectadas con los neuropéptidos disponibles en los receptores de las células, influencian tus probabilidades de sentirte bien o sentirte enfermo.
Los virus usan estos mismos receptores para entrar a las células, y dependiendo de cuanto péptido natural haya para ese receptor, al virus le resultará más o menos difícil entrar en la célula.
Para decirlo simple, Candace dijo, “Los químicos que circulan en nuestro cuerpo y cerebro son los mismos químicos que están involucrados en las emociones. Y esto me dice que . . . es mejor que le prestemos más atención a las emociones con respecto a la salud. Bajo la influencia de cantidades masivas de contracciones, nuestras células comienzan a funcionar ineficientemente.” La carga emocional resultante de la acumulación de CEN, impide que los receptores de tus células reciban el mensaje de mantener las funciones básicas. Ellas no pueden realizar en adelante, tareas rutinarias de la producción de proteínas, que es una tarea básica para mantener al cuerpo en un perfecto estado de salud. No es que las células crean la enfermedad y los desequilibrios, es la ausencia de equilibrio, lo que lo crea.
Aún con una dieta “estricta”, “correcta”, o “ideal”, los nutrientes no pueden ser asimilados eficientemente dentro del cuerpo. Este es un hecho interesante, ya que se ha puesto mucho énfasis en la importancia de la dieta y el ejercicio, para eliminar y prevenir la toxicidad dentro del cuerpo.
En muchas prácticas alternativas, hubo siempre credibilidad y aceptación de que hay un nexo común entre la emoción reprimida y el lugar del cuerpo donde se manifiesta la enfermedad o desequilibrio. De acuerdo a la Medicina Oriental, cada órgano o glándula tiene una o más emociones que la influencian.
Frecuentemente, el trauma emocional comienza a manifestar su desequilibrio en el órgano o glándula correspondiente. Con toda esta sabiduría antigua e investigación científica moderna como evidencia de respaldo, no podemos ignorar por más tiempo el hecho de que la toxicidad emocional juega un rol igual o quizás más dominante en conseguir una óptima salud. El Proceso CMR para la transformación de la memoria celular, es un método creado para encontrar y transformar la toxicidad emocional del ‘cuerpo del dolor’, permitiendo que todas las partes – espiritual, emocional y físicas, se comuniquen y recuperen el estado natural de equilibrio. Te invitamos a hacer clic aquí para aprender más acerca del ‘cuerpo del dolor’, cuya acumulación de toxicidad energética, juega un rol muy importante en la calidad de nuestras vidas.
El Cuerpo del Dolor - La acumulación CEN en las células
¿Qué comprendí cuando el Dr. Héctor Jara me entregó mi TEST DE NEUROTRANSMISORES EN CONDICIONES BASALES?
Lo que tanta gente me ha venido diciendo y que éste ratifica.
La Memoria Celular se manifiesta a través del Cuerpo Del Dolor que hace disparar Las Redes Neuronales
Por medio de nuestra experiencia en Medicina Oriental, hemos llegado a ver al ser humano como a un campo electromagnético que se puede llenar con estratos de energía innecesaria estancada. Esta energía le llamamos Carga Emocional Negativa/CEN.
Eckhart Tolle, el autor del libro The Power of Now (El Poder del Ahora), llama a estos estratos de energía acumulada, “Cuerpo del Dolor” (Pain-Body) hay unos excelentes videos en YOU TUBE con una conferencia completa en ESPAÑOL
y lo describe “como casi una entidad con su propia agenda” que se aloja en nosotros y usa a nuestro fuerza vital.
Cuando esto sucede, las células de nuestro cuerpo que guardan el dolor físico o emocional del pasado, funcionan en un modelo de supervivencia que “no es real para nadie mas excepto para la persona que lo mantiene”. Cuando hay dolores no resueltos, esto causa estancamiento de energía en algún lugar del campo electromagnético humano e impide el flujo de la fuerza vital. Con frecuencia esto ocurre en el órgano, la articulación o el músculo mas relacionado con dicha área del campo energético.
¿Fibromialgia?
Hemos observado también que la energía estancada literalmente parte y subdivide al campo electromagnético humano en compartimientos estancos sin posible comunicación entre ellos, creando un estado interno de fragmentación que genera en si mismo mucha incomodidad. Cuando los dolores del pasado no son transformados en forma conciente, si saberlo, estamos permitiendo que se acumulen mas estratos de CEN haciendo la situación todavía mas difícil y compleja.
Por ejemplo: “te sientes enojado y frustrado contigo mismo después de lastimarte el tobillo cuando te apurabas tratando de llegar a tiempo a tu trabajo. Te enojas por no poner mas atención a tu caminar y quizás te culpas diciéndote cosas como; Siempre estas atrasado. Te lo mereces por idiota!, siempre haces lo mismo!, te acuestas tarde y después no te puedes levantar a tiempo.”
Ahora no solo sientes el dolor físico que es real sino también le agregas el enojo, la culpa, el miedo, el juicio y la auto condenación. Así, este proceso puede seguir interminablemente!
Tapas Fleming, (acupunturita) en su libro “Puedes Curarte Ya”- dice que en el momento en que ocurre un trauma (físico, mental o emocional), podemos tener la sensación que la vida es insoportable y le decimos que NO a cualquier cosa que nos este pasando.- Algunas variaciones son- “Esto no puede estar pasándome a mi”, o “porque a mi?”, o “Esto es demasiado para que yo lo soporte”, o “Si esto ocurre, no lo sobreviviré”- La implicación interna es -me encargare de esto mas tarde. Lo enfrentare cuando me sienta capaz o cuando no me sienta tan amenazado/a.
Generalmente, dejamos a un lado lo que no queremos enfrentar ahora y la energía del dolor irresuelto se queda con nosotros. Podemos tratar de distanciarnos de lo ocurrido pero la experiencia actual con la CEN esta detenida e irresuelta en nuestro campo electromagnético. Otro modo de responder es el de negar que el trauma sucedió. “entre mi madre y yo todo esta bien, no hay ningún problema”, o “fue una pavada, cosa de chicos”.
Sin embargo, cuanto mas tratamos de mantener la CEN encerrada en el pasado más nos fragmentamos y mas tratamos de contactamos con ella.
Cuantas más situaciones de dolor o trauma se mantienen irresueltas en nosotros, mas limitaciones vamos a encontrar en nuestras vidas. Las contracciones energéticas sofocan y reducen la carga emocional positiva/CEP proveniente del cuerpo de luz. Esto resulta en severa disfunción física o emocional. La disparidad entre la CEP y el cuerpo del dolor es tal que las actividades naturales se afectan profundamente. Piensa por un momento en la cantidad de energía vital que lleva mantener esas cargas guardadas en las células todo el tiempo! Imagina por un momento como te sentirías trasformándola y haciéndola disponible para simplemente vivir tu vida tal como se presenta, sintiéndote en paz, libre y saludable!
Cuando transformamos la información guardada en la memoria celular no borramos la memoria. Lo que se transforma es la carga que no se proceso en el momento en que el trauma o dolor ocurrió, dejando así que la energía vital de las células sea utilizarla en la sanación y transformación necesaria.
La ignorancia de si es causa fundamental del sufrimiento - El Buda
Desde muy jóvenes aprendimos a resistir nuestros sentimientos y emociones cosa que nos afecto en forma negativa emocional y físicamente. Lo hicimos porque no sabíamos lo que hacíamos y porque imitábamos a otros que creíamos que si sabían lo que hacían (nuestros padres, familiares, maestros, religiosos, programas de televisión, revistas, etc.) Cada vez que discriminamos un sentimiento estamos resistiendo su existencia. Así, tratamos de cambiarlo por algo que se parece mas a nuestro propia imagen de como las cosas deben de ser. Cuando resistimos nuestra vida en el presente y la existencia de los sentimientos presentes, no los podemos digerir y como consecuencia se quedan estancados energéticamente en nosotros esperando ser digeridos algún día.
Como la carga emocional negativa se guarda en nuestro sistema cuerpo-mente, creando al cuerpo del dolor (Pain-Body)
El cuerpo del dolor es la acumulación de sentimientos emocionales que fueron resistidos en el momento en que sucedieron. No nos permitimos sentirlos allí, y en muchos casos, ni siquiera hemos reconocido el hecho de que sucedieron. Quizás nos propusimos hacerlo alguna vez en el futuro cuando se mejoraran las condiciones en que nos encontrábamos y ese momento nunca llego. En consecuencia, nunca fueron digeridos o procesados. Para entenderlo con más claridad, obsérvalo como un proceso similar al que sucede cuando tenemos una indigestión: la comida se queda estancada y fermenta o pudre en el tracto digestivo, intoxicando la sangre y así a todo el organismo. La expulsión de esa materia tóxica es necesaria para que la transformación del estado suceda y la salud sea re-establecida.
El cuerpo del dolor es un campo energético interno que actúa casi como una entidad separada que tiene su propio programación. Este campo energético de creencias y decisiones que hicimos respecto a nosotros mismos alguna vez en el pasado, controla nuestras reacciones cuando “algo nos mueve” o “alguien nos aprieta el botón” en el presente. A veces el evento que estimula al cuerpo del dolor en nosotros es una pequeñez y los otros no comprenden nuestra dramática y desproporcionada reacción. Este proceso se retroalimenta a si mismo produciendo mas negatividad en nuestros pensamientos, atrayendo así mas circunstancias negativas a nuestras experiencias.
Lo que nutre el cuerpo del dolor es la inconciencia de si mismo
Debido a la falta de conciencia de nosotros mismos que habitualmente tenemos, no queremos tener nada que ver con el dolor. En realidad no sabemos como hacerlo. Todo lo que se nos enseño es a escapar de el y a pelear o acusar a otros cuando sucede. Ha habido hombres y mujeres en la historia de la humanidad que supieron como hacerlo. La crucifixión de Jesucristo fue uno de los tantos ejemplos de la transformación del dolor a través de aceptación total y profunda de lo que le sucedía. Después de perder todo lo que tiene valor en nuestra cultura, como popularidad, reconocimiento y lealtad, el fue apedreado, torturado, juzgado y crucificado como a un criminal más.
El cuerpo del dolor se puede transformar cuando la carga emocional estancada en el sistema es reconocida y sentida en toda su magnitud. En la Oración Centrante del método del Padre Thomas Keating, que es el Camino que escogí seguir de los explicados en la sección anterior aprendemos a transformar al cuerpo del dolor, transformando la CEN creada por la resistencia y los sentimientos de separación, culpa, autocrítica negativa, deseo de control y la falta de perdón hacia nosotros mismos…Manifestación de nuestra falta de CONFIANZA EN UN DIOS QUE NOS AMA.

Fogon
EL CAMINO DE JESUS:
Cuando el ser humano se aleja de Dios se aleja de sí mismo, considera Benedicto XVI.
Cuando lo explicó tomando como referencia a san Agustín de Hipona, en esta ocasión, en particular sobre el tema fe y razón, tan importante para la concepción occidental en que fuimos formados.
Presentó el «itinerario intelectual y espiritual» del filósofo y teólogo –al que consagró su tesis doctoral el joven Joseph Ratzinger– como «un modelo válido también hoy en la relación entre fe y razón, tema no sólo para hombres creyentes, sino para todo hombre que busca la verdad, tema central para el equilibrio y el destino de todo ser humano».
«Estas dos dimensiones, fe y razón, no deben separarse ni contraponerse, sino que deben estar siempre unidas», aclaró.
Para ilustrar su propuesta, presentó las famosas dos fórmulas con las que Agustín expresó esta síntesis coherente entre fe y razón: «”cree para comprender”, creer abre el camino para cruzar la puerta de la verdad; pero también y de manera inseparable, “comprende para creer”, escruta la verdad para poder encontrar a Dios y creer».
«La armonía entre fe y razón significa sobre todo que Dios no está lejos –subrayó el Santo Padre–: no está lejos de nuestra razón, de nuestra vida; está cerca de todo ser humano, cerca de nuestro corazón y de nuestra razón, si realmente nos ponemos en camino.
«La presencia de Dios en el hombre es profunda y al mismo tiempo misteriosa, pero puede reconocerse y descubrirse en la propia intimidad», pues como dice el obispo de Hipona: «Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti».
«La lejanía de Dios equivale, por tanto, a la lejanía de sí mismos», reconoció Benedicto XVI, algo que san Agustín explicaba con estas palabras de sus «Confesiones»: «Tú estabas, ciertamente, delante de mí, mas yo me había apartado de mí mismo y no me encontraba».
«Esto es importante –insistió–: quien está lejos de Dios también está lejos de sí mismo, alienado de sí mismo, y sólo puede encontrarse a sí mismo si se encuentra con Dios. De este modo logra llegar a su verdadero yo, su verdadera identidad».
«Agustín encontró a Dios y durante toda su vida hizo su experiencia hasta el punto de que esta realidad –que es ante todo el encuentro con una Persona, Jesús–cambió su vida, como cambia la de cuantos, hombres y mujeres, en todo tiempo, tienen la gracia de encontrarse con él», concluyó el Papa.
La Red Neuronal - La Casa de la ‘Imagen de Si’
¿Llevaríamos las bolsas de desperdicios a un templo sagrado? Seguramente, no. Sin embargo, nuestra cultura, que nos provee la programación que recibimos desde el primer momento de vida, tiene varios “virus” o mentiras, que contaminan nuestra mente.
Podríamos pensar la palabra emoción como e-moción = energía en movimiento.
Las emociones son originadas en nuestro cuerpo por aquellos pensamientos en los cuales creemos. Si creemos en una mentira, se producirá en nosotros una acumulación de elementos energéticos tóxicos y sobrevendrán disfunciones y falta de vitalidad. Es fundamental considerar a los pensamientos como herramientas invalorables que nos pueden ayudar en nuestra experiencia de vida. El hecho de que no los podamos ver, sopesar o medir no disminuye su importancia. La mente racional –con todos sus pensamientos y sus opiniones sobre nosotros mismos y sobre la vida en general– tiene el poder de mover poderosas energías en nosotros.
La mente racional es una creación milagrosa y merece ser tratada como tal.
La mente está continuamente disparando sensaciones y sentimientos en nuestro cuerpo. Nuestra manera de pensar condiciona nuestras sensaciones y, por ende, nuestro campo de energía en el que estamos. El campo energético es muy dinámico y experimenta permanentes cambios que, la mayoría de las veces, empiezan con nuestros pensamientos.
El escritor y poeta Percy Bysshe Shelley (1792-1822) escribió en su Defensa de la poesía, “Todas las cosas existen como se perciben, por lo menos en lo referente al perceptor.”
Exponiendo el sistema de creenciasLa ciencia moderna compara el cerebro humano con un extraordinario centro de comandos que procesa datos e instrucciones recibidas desde diversas localizaciones del organismo.
En nuestro cerebro se alojan trillones de células llamadas neuronas; se dice que en el sistema nervioso hay tantas neuronas como estrellas hay en nuestra galaxia. Esas neuronas se unen formando las cadenas neuronales y todas las cadenas neuronales integran la red neuronal.
Ahora bien, la red neuronal es activada por impulsos eléctrico-químicos generados en el cerebro. Este flujo cargado de información, que recorre de una punta a la otra el sistema nervioso, es llamado info-energía y viaja de una célula a la otra a una altísima velocidad. La info-energía está constituida, entre otros elementos, por los neurotransmisores.
En realidad, los neurotransmisores actúan como mensajeros eléctrico-químicos que las neuronas “usan” para comunicarse unas con otras. Así, un simple pensamiento puede disparar enormes cantidades de neurotransmisores. Cuando una neurona envía sus neurotransmisores a las otras neuronas con las que está conectada, se genera una experiencia interna en forma de sensaciones y emociones, y la relación entre esas neuronas crea lo que llamamos cadena neuronal.En síntesis, cuando un pensamiento se presenta, la red neuronal se activa y sucede internamente una experiencia en forma de emoción o de sensación.
Pero, si el mismo estímulo, con la misma calidad de info-energía, es enviado una y otra vez, las cadenas neuronales desarrollan una relación muy cercana e íntima que se mantiene a través del tiempo. Las dendritas y el axón, que son como brazos que poseen las neuronas, se extienden tratando de conectar más y más neuronas vecinas, de modo que la cadena neuronal se fortalece.
Todas las adicciones y compulsiones conocidas se ajustan a este patrón neuro-energético y es esto precisamente lo que resulta en una resonancia electromagnética.
Una resonancia es un patrón inconsciente en acción, que manifiesta externamente la realidad con la que está resonando internamente. Cuando diariamente se usan los mismos patrones de pensamiento, esas relaciones internas son reforzadas, y así se reproduce la misma reacción emocional. Como consecuencia, atraemos externamente las frecuencias que están resonando internamente.
A partir de la repetición de los mismos patrones se construye la imagen de sí, que, como sabemos, es una reacción a heridas emocionales o físicas sufridas en el pasado. Es simplemente una imagen y como tal, no es real, nunca fue real y nunca lo será.
Ego, yo inferior, falsa personalidad, falso yo o máscara son otras denominaciones que se usan para definir el mismo concepto.
Trabajando con la memoria celular, hemos descubierto que debajo de todo estado negativo se esconde una motivación positiva. Esto es así aun en el caso de esos dolores físicos o emocionales que desearíamos poder erradicar de nuestras vidas.
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Chino: Si nací con un propio drama personal, mi búsqueda sólo puedo ilustrarla partiendo de 3 poemas tuyos ya que compartimos hermosas e intensas conversaciones junto a Eli Galindo en aquella Gran Papelería del Mundo en medio de tu eterna embriaguez, que ante mi juventud bastante inocente no comprendía, y lograbas chasquiando la lengua después del trago, momentos sublimes de ternura callada, lenguaje de añoranza por una vida más plácida, confesión visceral llena de dolor por la imposición de un destino al que te sentías como Prometeo atado inmerecidamente por los dioses. Hoy buscando encontrar el inicio de la historia que llevó a este libro cuyo prólogo excelente hizo Roberto Lovera De Sola y el por qué de la escogencia de otro camino distinto al de mis amigos cercanos como tú, busqué tu antología, afirmé que corría tras una verdad que todos compartíamos dicho en áspero lenguaje de una extraña ternura que nunca pudo fluir de esos corazones rotos, que yo quise en la diferencia de años que nos separaba que fluyera y al ver muerte tras muerte de quienes eran los más sinceros y auténticos, elevar al amor, hacerlo no un sueño de cuento de hadas imposible o de final cínico sino una realidad contracorriente a mi tiempo, hacer en mi interior posible, la búsqueda de lo trascendente, para no ahogarme en la desesperanza y en la falta de Fe en Algo más, que eran mis raíces familiares, el lenguaje de mis tías que me inyectaban amor en medio de su pobreza.
