Esmalte sobre metal.

Agosto 11, 2008 por Josefina

Esmalte sobre metal.

Lamis Feldman.

Los pocos estudios que existen sobre esta especialidad en Venezuela nos hace reproducir un texto que nos remitió la artista LAMIS FELDMAN que hasta el año 2000 había sido la figura principal que había obtenido el Premio Nacional de las Artes del Fuego, luego que en el IV Salón Oficial de Arte en 1943 se premiara al Taller de Esmalte de la Escuela de Artes Plásticas “Cristóbal Rojas” de Caracas y en los Salones sucesivos enviaran artistas practicantes de esa especialidad. Hasta 1969 se otorga el Premio a las Artes Aplicadas dentro del Salón Oficial de Arte en el Museo de Bellas Artes nacido en 1940. En ése darán a conocer verdaderas figuras de esa especialidad, mayoritariamente extranjeras, que profesionalmente dejaron una huella y un ejemplo a las generaciones futuras que aprendieron de sus conocimientos y conocieron de sus trabajos excelentes.
Será en 1971 con la creación del Salón Nacional de las Artes del Fuego por el Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA) durante la Presidencia de Alfredo Tarre Murzi estando en la Dirección de Artes Plásticas el artista Oswaldo Vigas, que las artes del fuego dispondrán de una Salón exclusivo para ser reconocidas como especialidades aparte de la pintura y la escultura ya que existía una sección de Artes aplicadas en el Salón Arturo Michelena del Ateneo de Valencia desde 1959 cuando en el XVII apareció la cerámica y 10 “piezas artísticas” según catálogo de la exposición, lo que duró hasta el XXXIII Salón. En 1974 se unificó el otrora Premio otorgado por Consolidada de Cemento creado por el Ing. Carlos Luis Ferrero Tamayo adjudicado desde 1969 en el XXVII Salón Arturo Michelena convertido en 1971 por iniciativa de Frida Añez en el XXIX Salón ateneísta cuando se le consideró como premio Cerámica Carabobo a las artes aplicadas existente a su vez en el recién creado Salón Nacional de las Artes del Fuego interrumpido entre 1972-74, por lo que se otorgó en los dos Salones valencianos, en el recién creado dedicado a las Artes del fuego y en el ya existente Arturo Michelena donde permaneció hasta el XXXIII Salón. Con su reforma el MIchelena pasó a ser nuevamente sólo de pintura y escultura con sus diferentes premios, especialmente el Arturo Michelena y el Andrés Pérez Mujica originales a los que se les fueron anexando y desapareciendo otros, pero ya no la sección de Artes Aplicadas, que ya en 1977 queda representada solo por el Salón Nacional de las Artes del fuego creadoi por el INCIBA-CONAC, bajo la responsabilidad de la Universidad de CARABOBO, el cual después de algunos problemas de sede pasó a ser Patrimonio exclusivo de la misma, patrocinado por el Consejo Nacional de la Cultura, la Universidad de Carabobo hasta el presente y la Corporación Cerámicas Carabobo hasta 1995.

El esmalte sobre metal aparece en el conjunto de artes aplicadas siguiendo la historia de las mismas en el país y como especialidad aparte nominada el 15 de agosto de 1958 cuando en la Sala de Exposiciones de la Fundación Mendoza en la Av. Andrés Bello de Caracas se realiza la segunda muestra de las especialidades de las “artes del fuego” (Primera vez que se utiliza ese nombre), que había sido en su primera oportunidad solo de cerámica y ahora abarcaba otras técnicas que utilizan el fuego en su proceso de elaboración, hasta llegar en 1960 en la III Exposición a institucionalizarse la denominación de dichas especialidades: cerámica, esmalte sobre metal, orfebrería y vidrio bajo un solo rubro: ARTES DEL FUEGO y cada uno de ellas adquiere independencia e importancia como manifestación artística dejando de lado el inicial concepto reduccionista de considerarlas artes menores, decorativas o artes aplicadas, con un neto sentido artesanal.

Competirán esmaltistas desde el salón Oficial de Arte en los años 40 siguiendo en la Sección de Artes alplicadas del salón Arturo Michelena como Yuye de Lima, Kristen Kart, Héctor Torres, Lastenia Crespo, Félix Hernández, Héctor Torres, Jesús Martínez Ochoa,, Susy Dembo, hasta que Lamis Feldman obtiene el Primer Premio en el los Salón nacional de las Artes del Fuego en el Año 1980 , por primera vez para una artista del esmalte sobre metal, situación que duró hasta el siglo XXI cuando al fin lo obtuvo otro artista de la especialidad.

Ella será quien nos hará referencia a esta especialidad en el texto que a continuación reproduciremos en el libro para la sección TELURIA DEL BLOG “EL MUROTELAMENTA.COM”.

Publicado en Teluria | Sin Comentarios »

La Cerámica.(Continuación)

Julio 26, 2008 por Josefina

Volviendo al camino que dejé atrás para hacer unas reflexiones sobre eleterno femenino por considerar que de él se derivan estas artes, retorno a lo que consideré bajo el título de:

1.1. Los orígenes de la cerámica.

El hombre es el único ser capaz de transformar los recursos que la naturaleza le ofrece para utilizarlos en su propio beneficio y garantizar su subsistencia. En un constante afán de transformar el medio natural, acumula y transmite los conocimientos técnicos que ha adquirido.
Los primeros grupos humanos dependían para su sustento de la recolección de alimentos. Con el desarrollo de técnicas recolectoras poco a poco, el hombre construyó, utilizando los materiales que le ofrecía el medio circundante, una serie de utensilios que le servían como extensión de la mano, facilitando la recolección de productos silvestres, pudiendo transportarlos y almacenarlos en mayor cantidad y con menor esfuerzo.

Los grupos nómadas que recorrían los diversos teritorios, generalmente llevaban poco o ningun equipaje que transportar; los instrumentos que poseían fueron elaborados con materiales perecederos como cueros y materias vegetales que han perdurado muy poco como evidencia para la reconstrucción de la vida de estas comunidades.
El hombre fue aumentando su control sobre los medios y la naturaleza e inicia el cultivo y la selección de semillas en el período de la historia que se conoce como Neolítico, haciéndose sedentario en la medida en que desarrollaba los cultivos, pues aumentaba su permanencia en sitios fijhos hasta que la cosecha esté a punto de ser recogida, surgiendo entonces la necesidad de construir albergues y propiciándose el desarrollo técnico asociado a estas formas de convivencia y producción. Como rasgo de este período se señala el labrado de la madera, la fabricación de objetos de alfarería y el desarrollo de los textiles.
El principal cultivo para uso alimenticio son los cereales, lo que requirió la elaboración de recipientes adecuados para su almacenamiento, cocción y coinsumo, encontrando asi el ORIGEN DE LA CERAMICA, es decir, la elaboración de OBJETOS DE BARRO COCIDO, asociada a la preparación de alimentos con cereales y a todo el proceso de sedentarización por las cosechas.

Publicado en Teluria | Sin Comentarios »

Hablando de raíces y ceramistas de verdad…

Junio 14, 2008 por Josefina

Es tanto el schock que he sufrido ante los esquemas que me quieren imponer que no he continuado con mi libro TELURIA, como si escribirlo me conecta con el desamor, la intriga, la falsedad, el vivarachismo que tanto deño me ha hecho, pues no he sabido gerenciarme en medio de esos bosques hasta sentir fracaso e incapacidad en medio de los conocimientos que quería brindar, pues lejano a lo que creyeron las autoridades superiores, mi concepto de investigador, en el que fui formada no era la fama, ni adquirir laureles a costa de nadie, sino prestar un servicio informativo que es necesario, ya que sobre las artes del fuego el material es muy escaso…Tampoco era hacer de mi libro la Biblia de dichas especialidades, sino un aporte a través del “menos mediático” de los servicio que un profesional de las letras puede dar: la investigación hemero-bibliográfica.
Pero hoy amanecí con suerte después de profundas reflexiones y por qué no ¿depresiones?, al encontrar en la prensa nacional el anuncio de una inauguración muy especial:

“TRAYECTORIAS”:
Exposición colectiva en la que se reúnen por primera vez, dentro de la Galería Azularte, y luego de algunos años alejadas de la producción y de las galerías de arte, los cinco premios nacionales más destacados en el mundo de la cerámica: Colette Delozanne, Reina Herrera, Noemí Márquez, Belén Parada y Gisela Tello. De allí el nombre de la muestra “Trayectorias”, porque se trata de cinco caminos recorridos, cinco huellas, cinco propuestas reconocidas y premiadas, cinco presencias históricas en las artes del fuego, cinco personalidades y cinco leyendas de esta importante técnica que ha tenido trascendencia a escala nacional e internacional. Dirección: calle Comercio, local 12-D, El Hatillo.

¿Si estuve cerca de ellas, compartí sus enseñanzas y talleres, por qué guardar silencio? Debo recuperar mi alegría de vivir y esperanzas…

Además la supervivencia de un arte gracias al cual pude estudiar, pues mamá lo dominaba y generaba dinero para la casa.

El “dale, dale” se ha mantenido en el tiempo como tradición nacional

ELKIS BEJARANO DELGADO

EL UNIVERSAL 14 de junio 2008. Edición Digital.

Se han convertido en las protagonistas de todo tipo de fiestas, tanto infantiles como de adultos. Son el centro de la decoración de las salas de fiesta, pero a pesar de que muestran su mejor traje terminan parcialmente destruidas al finalizar la celebración. Es que la diversión de partir una piñata es una tradición que cada día se ha afianzado entre pequeños y grandes, por lo que los artesanos de esta fantasía aseguran que actualmente se vende el doble de lo que se vendía hace veinte años.

Ana Dulce de García tiene 30 años haciendo piñatas, por lo que ha vivido los cambios de esta costumbre, que ha ido desde los típicos trompos mexicanos hasta las más elaboradas princesas de Disney.

“En los años noventa hubo un intento de modificar nuestra piñata venezolana por una versión extranjera que no recibía palos, sino que cada niño agarraba una tira y halaban todos al mismo tiempo. Eso no tenía emoción, pero mucha gente comenzó a usarlas”.

Ante este intento de sustitución, la tradición del “dale, dale” perseveró y, según cuenta Ana Dulce, el palo a la piñata salió victorioso.

Belkis Tortosa tiene diez años con un taller de piñatas. Ella, junto a su equipo de montadores, vestuaristas y maquilladores se esmeran en ofrecer un producto diferente que cumpla con las expectativas de cada cliente. “Una piñata, para sesenta niños, lleva 573 grapas, además del cartón, papel blanco, pega, papel crepé y alambre. Trabajamos con materiales no tóxicos y con papeles limpios”.

Neder Agamez, armador, posee la habilidad de elaborar la estructura de la piñata con tan sólo ver un dibujo. Una piñata compleja le puede quitar una hora, pero las conocidas las hace casi de memoria y en menos de media hora las tiene listas. Rompe, marca y dobla los cartones para luego armar y engrapar. Todo con una velocidad que no permite detallar el proceso.

Agamez ha hecho desde dragones hasta transformers. “Todo lo que el público pida”, afirma.

Mabel Capriles, vestuarista, cuida cada una de las vueltas que le da al papel crepé. “Debe quedar perfecta. Usamos los colores exactos de origen de cada figura. Algunas se prestan a modificarlas, pero otras son siempre iguales”.

En este taller la creatividad se hace en conjunto. Las piñatas son como pequeñas obras que construyen con el mayor de los cuidados. “Los clientes siempre quieren que queden limpias y delicadas. No pueden tener manchas”, indica Tortosa, quien asegura que aunque nunca las invitan a las fiestas, el mejor regalo que reciben es el agredecimiento de los clientes.

Virgilio De Souze y Pablo Sierra hacen piñatas desde hace más de 30 años. Con orgullo aseguran que han logrado sostener a su familia con este arte, que ahora llevan a otras partes de Caracas porque son mayoristas. “Las piñatas son lo más importante de las fiestas”.

Publicado en Teluria | Sin Comentarios »

Himno al Eterno Femenino. El alma del mundo según Pierre Teilhard de Chardin

Mayo 29, 2008 por Josefina

Himnos al Eterno Femenino
Teilhard de Chardin

Ab initio creata sum… (Ecle 24,9)

Aparecí en el principio del mundo.
Antes de los siglos salí de la mano de Dios…
Me fue concedido colaborar en su obra.

Dios me pensó y me hizo principio y origen de la multiplicidad,
como la fuerza que da solidez, que es centro y patria de las cosas.
Yo soy el rostro que une todos los seres,
el aroma que los viste, los atrae,
y los arrastra libre y apasionadamente en el camino de su unión.

Por mí todo se pone en movimiento, todo se ordena.
Yo soy la gracia sumergida en el mundo, para que éste llegue a reunirse, para que llegue a juntarse.
Yo soy el ideal que sobre él planea y hacia el cual el mundo asciende.

Yo soy lo esencialmente femenino.
Al principio era como una ola de fuerza, como un hálito de amor para las aspiraciones, todavía débiles, de las polaridades correlativas.
Como un alma adormecida aún, pero actuante, movía sin embargo con pleno poder la primera masa material casi sin forma, que se abandonaba al campo de mi atracción.

Yo fui la que de esta manera coloqué los cimientos del universo.
Yo soy el único rayo, a partir del cual y en cuyo seno todo llega a ser, se desarrolla y alcanza su plenitud.

Quien me ha encontrado, accede a todas las cosas…
Por el entrelazamiento creativo de mi ser con la naturaleza, actúo como su principio vital, soy el alma del mundo. Soy en verdad el encanto (charme) del universo presente en todo, soy la sonrisa de la creación con muchos rostros.
Soy la entrada (el acceso) al corazón del mundo universal y personal, la puerta de la tierra -la iniciación- yo misma soy este corazón.
Quien me prende, se me entrega, y es prendido por el universo.
En esencia yo soy fértil -es decir: Estoy dirigida hacia el futuro, hacia el ideal.
Vosotros, hombres, cuanto más me busquéis sólo en la dirección del placer, tanto más os vais alejando de mí.

Et usque ad futurum saeculum non desinam… (Ecli 24,9)

Así se fue desarrollando con gran paciencia y en secreto la imagen de la esposa y de la madre… del Logos que debía hacerse hombre, que tiene que divinizarme a mí y por mí a todas las cosas.

Cristo me ha salvado, Él me ha liberado.
Me ha dejado todas mis joyas, desde el cielo ha hecho descender un rayo sobre mí, que me ha elevado sin límites y me ha hecho hermosa sin fin. En el mundo nacido de nuevo, sigo siendo, como lo fui en mi nacimiento, la llamada a la unión con el universo, el encanto del mundo (charme), puesto en un rostro humano.

Mi seducción es constante -pero hacia la luz.
Siempre fascino y arrebato -pero hacia la libertad.
Desde ahora más aún, pues han reconocido mi virginidad. Pero la virgen es siempre una esposa y una madre: éste es el signo del tiempo nuevo.

Yo actúo unida a Cristo y bajo su influjo hasta haber llevado a término la creación…
es una perfección cada vez más cambiante, cada vez más aunada, donde expresan los anhelos de cada nueva generación.

Por lo tanto, mientras el mundo exista, se verán reflejados en mi rostro, que yo benignamente le presté a Beatriz, los sueños del arte y de la ciencia, hacia los que se eleva cada nueva centuria…

Yo soy la belleza inmarcesible de los tiempos futuros.
Yo soy el ideal de la mujer, de la creación nupcial femenina.

Y en cuanto más me voy haciendo mujer de esta manera, tanto más se verán espiritualizadas por mí la forma y la belleza.
En mí, el alma aspira a transformar el cuerpo, la gracia aspira a divinizar el alma.
Quien desee retenerme debe ir transformándose conmigo.

Dios es quien os espera en mí.
Dios, a quien yo atraje mucho antes de que vosotros existiérais… Mucho antes de que el Hombre presintiera mi misión y mi grandeza… ya el Señor me había creado como un todo, como a su Sabiduría, y yo había conquistado su corazón.

¿Pensáis que sin mi purísima belleza, por la cual quedó seducido, hubiera nunca bajado y se hubiera hecho carne en medio de su creación? Sólo el amor puede mover el ser.
Y así Dios, para poder salir de sí mismo, debía esbozar ante Él un sendero con el deseo vehemente de esparcir antes de su llegada un aroma de belleza.

Entonces Él me hizo existir… sobre el abismo -entre la tiera y Él mismo- para estar entre vosotros en mí.
Puesta entre Dios y el mundo como medio de la atracción común, los guío a ambos conjuntamente -éste es mi deseo apasionado, mi misión, hasta que se realice en mí el encuentro, en el que se unen la estirpe y la plenitud de Cristo, por los siglos sin fin. Yo soy la Iglesia, esposa de Jesús -soy la Virgen María, la madre de todos los hombres.

Hasta en el fuego, resistiré, yo como un todo con toda la plenitud de mi origen.
Más aún, seguiré revelándome y dándome a conocer en mi devenir igualmente inagotable, como la seducción sin fin, de la cual yo siempre soy, aunque nadie lo note, el vestido, el rostro y el acceso…

Si pensais que yo no estoy ahí, que me hallo ausente, si me olvidáis y no me tenéis en cuenta, a mí, al aire que respiráis, a la luz de vuestro ojos -siempre estaré ahí, vestida y extasiada con el sol, que yo misma atraje.

¡Yo soy el eterno-femenino!

* * *

Comentario de Henri de Lubac

María es la criatura universal. Cristo y María son el único centro realizado de la nueva tierra. La veneración a María es la compensación de la “masculinidad” de Yahvé. El desarrollo del culto a María responde a una necesidad irresistible de los cristianos de desembarazarse e una representación de Dios atrozmente masculinizada.

* * * * * * * * * * * *

El alma del mundo

Teilhard de Chardin
En los poetas (los auténticos) uno siempre se aproxima al alma del mundo, en la soledad del desierto, en la fértil respiración de la naturaleza, en las olas que van y vienen en lo profundo del corazón humano… que vive en todo lugar, que no es retenida en parte alguna; y su más elevada inspiración (la de los poetas) no era sino la vibración que venía hacia ellos de la incomprensible presencia del alma del mundo.

En el curso de los siglos, el alma del mundo ha alimentado ininterrumpidamente las grandes pasiones, con la múltiple energía procedente de su atracción.

De todos modos, parece que su irradiación se hace cada vez más clara en el transcurso del tiempo, y resulta más indispensable para pacificar nuestro espíritu y nuestro ánimo. En lo sucesivo, no lograremos erigir construcción alguna verdadera y buena, sin que dispongamos para esta alma un lugar central, por su influencia y su mediación universales.

Bajo esta múltiple iluminación, perceptible en todas partes a nuestro alrededor, se va elevando poco a poco el alma del mundo como una realidad arrolladora e inevitable. Cierto que muchos no se dan cuenta en absoluto de ello. Pero los que la ven crecer no dudan de que está cerca el día en el cual no podrá mantenerse ningún ideal humano fuera de ella.

En ella todo está dispuesto para ganar a los hombres de nuestro siglo.

Lo absoluto en ella, que nos ofrece un principio de estabilidad y de unidad bajo la inconsistencia y la forma del ser reducida a polvo, también nos permite admirar y amar las bellezas de la tierra con la firme confianza de que en su encanto hay algo firme y eterno.

También su intimidad que nos penetra… que de su substancia hace verdaderamente nuestra substancia existente en lo íntimo de nuestro ser, hace nuestra obra y, al mismo tiempo, se hace Señora nuestra. También su grandeza, que nos mece y nos abraza y perceptiblemente se entreteje con nosotros. También su “extra -o superindividualidad”… y, finalmente, su palpable misterio, ampliamente abierto mediante promesas que ya poseemos oscuramente.

No nos olvidemos de esto. Una divinidad está a punto de nacer entre nosotros. En la conciencia humana se levanta una estrella nueva (y a la vez muy vieja) y nada debería escaparse a su atracción.

¿Sería posible que se hubiera agotado la actividad de Cristo?… ¿que la riqueza de su ser ya no pudiera apagar el hambre de los hombres en la actualidad? ¡No, con toda seguridad, no, mil veces no! Pero, ¿cómo sucederá esto? -Posiblemente, porque para las necesidades actuales el contacto entre Jesús y el mundo no se explica suficientemente en nuestra enseñanza, se echa a falta una teología que se atreva a mostrar abierta y expresamente el eslabón central, natural, en el cual se realiza la unión de ambos…

Es en nombre de los principios fundamentales de la Revelación que debe mostrarse que Cristo y el alma del mundo no son dos realidades opuestas ni tampoco independientes la una de la otra… sino que una es el medio en el que somos transformados en la otra.

El alma del mundo es una realidad inevitable, en cierto sentido, más inmediata que Cristo… Cristo necesita incondicionalmente apoyarse en esta alma y actuar a través de ella…

El alma del mundo, que vive del Logos contenido en ella, es al mismo tiempo el apoyo necesario para la encarnación. Ella entrega la materia que ha sido preparada y designada para formar el Cuerpo Místico.

Según lo dicho, en un cristianismo totalmente integral y auténtico no se oponen en absoluto el alma del mundo y Cristo…

Él (Cristo) hereda todos los atributos que hacen del alma del mundo nuestro ideal, su interioridad tan íntima, su tan accesible grandeza, su misterio tan embriagante… Por el contrario ella (el alma del mundo) saca provecho de la transcendencia, de la cálida vida, de los atractivos personales del Salvador, también de la precisión de su doctrina. En adelante, sabemos cómo debemos entregarnos al alma del mundo: por la moral de Cristo, por la pureza, por el amor, por la renuncia…

De ahí que tengamos el derecho y el deber de consagrarnos, de abandonarnos al alma del mundo: el contacto que intentamos establecer con ella está dispuesto para dirigirnos hacia Cristo…

He intentado en estas páginas esclarecer la presencia de una realidad universal, mediadora entre Cristo y nuestras almas, de un miembro que sea como un medio entre ellas (nuestras almas) y Él (Cristo) y que no signifique una distancia y menos aún una separación.

Este trabajo, lo mismo que todo paso realizado en la Iglesia, debería ser sometido a examen y llevado adelante por una investigación común sostenida por la oración. Queda pues mucho por hacer…

Se nos pedirá que expliquemos hasta qué punto debe ser tenida por arbitraria esta existencia (la del alma del mundo) en el cristianismo. Hay un alma del mundo.

* * * * * * * * * * * *

Un Punto de Contacto Necesario

Thomas Schipflinger
En su ensayo sobre el alma del mundo Teilhard de Chardin habla del “eslabón necesario entre Cristo y el mundo”. Opina que la culpa del hecho de que no conozcamos este eslabón estriba en que muchos hombres decepcionados se apartan hoy día del cristianismo y dan la espalda a Cristo. Sigue opinando que este eslabón necesario debe ser algo por entero evidente, algo que exista físicamente en la vida del hombre, prácticamente el mundo, la misma naturaleza, en la que y de la que el hombre vive. La naturaleza, el mundo tiene que ser reconocido y considerado religiosamente, estrecha e íntimamente unido a Cristoy uniéndole también a Él.

La mejor manera de que esto prospere es tener una relación interior con la naturaleza, cuando en ella vemos algo parecido a nuestra madre, lo que no nos resulta tan extraño si tenemos en cuenta el lenguaje habitual y profundo de la “Madre Naturaleza”. Y si esta Madre naturaleza se halla unida ahora a Dios de una manera particular, no simplemente general, impersonal, puramente en cuanto al ser por el acto universal de la creación, sino de una manera especial, personal, por un acto particular de elección que le da sentido y, además, le transfiere una función, entonces tenemos este eslabón perdido entre Dios, el Creador, y la creación, entre Cristo y los hombres.

Estos presupuestos se realizan todos, cuando este eslabón es la “Madre Naturaleza” y, al mismo tiempo, el alma del mundo es también la predestinada amada de Dios. ¿Existe una cosa así? Desde luego, todo esto se halla realizado de una admirable manera en la Sofía-María, que al mismo tiempo es el alma y la Madre del mundo, así como también la Amon Yahvé (Prov 8,32), la artesana, confidente y amada de Dios, también la Madre y colaboradora de Cristo en su obra de redención y divinización. Este eslabón cósmico y religioso respecto a Dios y a Cristo se apoya en el hecho de que el alma del mundo es al mismo tiempo la Sofía, hecha Hombre en María, para que el Logos pudiera hacerse hombre en ella y de esta forma poder elevar el mundo hacia la divinidad. El hecho de que el alma del mundo esté capacitada para ser este eslabón entre Cristo y los hombres se basa en su sofianidad y su marianidad.

Es el eslabón natural ofrecido por la naturaleza respecto a Dios Creador, por el hecho de que fue pensada y creada por Dios mismo como alma del mundo. Esta función de eslabón y de puente está auténticamente anclada en el mundo, pero alcanza también las profundidades de la divinidad. No es algo artificial, teórico, impuesto a la fuerza desde fuera, algo traído de lejos y que viene a pelo, sino un dato, un hecho que nos sale al encuentro paso a paso en la naturaleza, en la vida: en cada paseo por la naturaleza, en cada árbol, en cada flor, en un día soleado, en una noche estrellada, en el cambio de las estaciones. Es del milagro de la naturaleza, del alma misma del mundo en su cuerpo y su vestido, en sus obras y manifestaciones, que fácilmente y con toda espontaneidad podemos llegar hasta el Principio, es decir, el de la tejedora que permanece detrás de todo esto. Vamos a parar directamente a Él. Y esta tejedora es el alma del mundo creada por Dios, la Sofía, la Amon Yahvé, la amada de Dios y la colaboradora de Cristo.

Esta visión, espiritual y religiosa, que nos ofrece la naturaleza tiene la ventaja de poderla vivir y celebrar en todas partes y en todo tiempo. Para ello no necesitamos ninguna construcción previa ni estructura alguna, sea abstracta o teórica. Aquí podemos ir subiendo del exterior al interior, de lo visible a lo invisible, de lo fácil a lo difícil, de lo natural a lo espiritual, y de ahí, a lo divino. Pero, si debemos empezar de inmediato por lo espiritual, puede resultar muy dificil para la naturaleza humana y demasiado abrupto para los hombres, sin asiento en la vida (Sitz im Leben), casi contra la naturaleza. En este caso, el hombre deberá saltar por encima de los peldaños más inferiores de la escalera del cielo sin utilizarlos apenas, llegando de inmediato a la mitad de la escalera. Por regla gerenal muchos no llegan a dar este salto. Consideran que la escalera es ineficaz y la rechazan. Este criterio intelectual, únicamente espiritualista, que ignora o no tiene en cuenta los peldaños inferiores, contraría la naturaleza del hombre y también resulta peligroso. Por lo tanto, para toda religiosidad humana auténtica es necesario un fundamento, una iniciación y una introducción en el ámbito de la religión natural. Hoy en día, cuando muchos hombres buscan eso precisamente, pero lo ven muy poco representado en el cristianismo y, por esta razón, se vuelven desengañados hacia toda clase de doctrinas y prácticas puramente inmanentes, de carácter mágico, en el ámbito de la religión natural, la doctrina de la Sofía nos ofrece esto de una manera francamente providencial, como alma del mundo y colaboradora de Dios, tal como se nos manifiesta en la Revelación, particularmente en los escritos Sapienciales del Antiguo Testamento. Esto constituye una ayuda decisiva, necesaria (y que precisamente nos hace dar la vuelta) de la Providencia divina para con nuestro tiempo.

La Sofía en su función como alma del mundo nos lleva al conocimiento de que la naturaleza es su cuerpo, su vestido. A través de la naturaleza y de la Revelación nos conduce de nuevo a un conocimiento más profundo de sí misma como Amon Yahvé, como preferida y artífice de Dios, el Creador. Una vez hecha hombre, como María, nos lleva a Cristo, el Logos encarnado, y por Cristo al Padre. La Sofía, como alma del mundo, siempre permanece cerca de nosotros, siempre se halla presente de forma palpable, perceptible, pudiendo ser reconocida sin fatiga alguna, mientras que para una fe directa en Dios necesitamos instrucciones y medios relativamente complicados.

Así, pues, el eslabón necesario, pero que todavía se echa en falta, es el alma del mundo, es decir, el conocimiento de su existencia que, por otra parte, no es tan difícil como elo conocimiento directo de Dios, porque el alma del mundo está presente en todas partes y viene cada día a nuestro encuentro de una manera natural y fácil de reconocer en su cuerpo y su vestido, en su obra, en el mundo y en la naturaleza. La mejor manera de conocer más profundamente a esta alma del mundo será con la ayuda de la Revelación. Será entonces perfectamente conocida, cuando veamos su condición sofiánica y mariológica.

El conocimiento de su cualidad y función sofiánica y mariánica protege a los que veneran al alma del mundo de los posibles extravíos hacia una religión natural puramente inmanente, ya sea en forma politeísta o panteísta. Une las formas y las justas exigencias de las religiones naturales con la perfección de la Revelación divina. En la consideración y en la doctrina sofiánica de la naturaleza tenermos un acceso más humano, más fácil, más amplio y siempre palpable de las profundidades de la religión, de Cristo y del Dios Trino.

La visión sofiánica del alma del mundo viene al encuentro de una auténtica necesidad, de una unión más religiosa con la naturaleza y da al postulado actual de salvar el mundo y la naturaleza de la explotación y destrucción, por el afán de lucro y de la incomprensión de los hombres, un fundamenteo filosófico y teológico sólido y práctico. Si la naturaleza es el cuerpo y el vestido del alma del mundo-Sofía, tendremos una relación para con ella completamente distinta, no sólo dejaremos de atormentarla hasta la muerte, sino que la tendremos en consideración y la apreciaremos, la trataremos bien y la cuidaremos, lo que repercutirá en nosotros mismos, pues estamos inseparablemente unidos a ella como una parte.

La doctrina de la Sofía como alma del mundo, amada y colaboradora de Dios en la creación, y su desarrollo también viene al encuentro de las justas exigencias del feminismo que se ha puesto en marcha en nuestro tiempo, dirigiéndolo por el camino correcto que conduce hacia la meta. Así podrá actuar por vez primera de manera óptima y positiva, siendo preservado del autismo que los amenaza y de sus desoladoras consecuencias tanto para el hombre como para la mujer.

* * * * * * * * * * * *

Un Testamento de Teilhard de Chardin

Thomas Schipflinger
Theilhard de Chardin escribe en su “Ensayo sobre el alma del mundo”: “En un cristianismo totalmente integral y auténtico no se oponen al Alma del mundo y Cristo. Ésta nos acercará más a Cristo, a Dios. Con ello ofreceremos nuestro mejor servicio a la renovación religiosa de hoy en la nueva era que está despuntando…”
“¿Sería posible que se hubiera agotado la actividad de Cristo?… ¿Que la riqueza de su ser ya no pudiera apagar el hambre de los hombres en la actualidad? ¿Qué es, pues, lo que ocurre, cuál es la causa de que los hombres se aparten decepcionados de Cristo, cuál es la causa de esta decepción? Posiblemente la causa esté en que para las necesidades actuales el contacto entre Jesús y el mundo no se explica suficientemente en nuestra enseñanza, pues se echa en faltar una teoría que se atreva a mostrar abierta y expresamente el miembro central natural en el que se realiza la unión de ambos”.

“Por eso, en nombre de los principios fundamentales de la Revelación se debe mostrar que Cristo y el Alma del Mundo no son dos realidades opuestas ni tampoco independientes la una de la otra, sino que una (el Alma del mundo) es el medio en el que somos transformados en la otra (Cristo)… tenemos el derecho y el deber de consagrarnos al alma del mundo. Este trabajo (es decir, conocer y mostrar el alma del mundo y sacar las consecuencias), lo mismo que todo paso dado por la Iglesia, debería ser sometido a examen y llevado adelante, mediante una investigación común sostenida por la oración. Queda mucho por hacer (Frühe Schriften, Verlag Karl Albert Friburgo 1968, página 217 ss.).

En su himno “Al eterno femenino”, que es un himno dedicado a la Sofía, Teilhard de Chardin reconoce clara y evidentemente que en Sofía-María él ve al Alma del mundo.

Ahora comprendemos mejor lo que Teilhard da a entender cuando dice: “Tenemos el derecho y el deber de consagrarnos al Alma del mundo”… “Queda mucho por hacer”.

¿Qué es lo que queda por hacer? Conocer el Alma del mundo y consagrarse a ella, es decir, vivir y actuar de acuerdo con lo que significa.

Conocer el ALMA DEL MUNDO, es decir, escudriñar su existencia y mostrar que esta Alma es una esencia numinosa, cósmica, universal y personal, una entelequia original, pero sin embargo creada por Dios, como nos la presenta Biblia del Antiguo Testamento, como la JOKMA-SOFÍA y como nos dicen los más grandes sabios y devotos de las religiones del mundo que la representan bajo muchas formas, como mujer elevada o Gran Madre. En la Revelación del Nuevo Testamento esta Sofía ha aparecido y se ha hecho Hombre en María. De forma semejante se han expresado también Jakob Böhme y Wladimir Solovyev y es lo mismo lo que brilla ante nosotros en la piedad rusa mariano-sofiánica, en sus iconos de la Sofía y en sus iglesias a ella dedicadas.

Consagrar al Alma del mundo, es decir, vivir y actuar de acuerdo con lo que significa esta Alma. Concretamente, esto nos impulsa a trabajar y emplear todas las fuerzas para que sea conocida y venerada, para la realización de sus planes respecto al mundo y a nuestro tiempo.

( Todos los textos estraídos de: Sofía-María: una visión integral de la creación. Thomas Schipflinger. Traducción del hermano Basili Girbau. ISBN: 84-7279-501-2. Editorial Hogar del Libro S. A. 1993 )

* * * * * * * * * * * *

Publicado en Teluria | Sin Comentarios »

Teluria. Introducción. I. Orígenes de la cerámica (Libro sobre las artes del fuego por entregas)

Mayo 28, 2008 por Josefina

Vasijas

La apreciación de cualquier manifestación cultural es un acto de percepción y disfrute que exige poner en estado de alerta nuestros sentidos y nuestra mente. Ante los objetivos que me propongo con este libro publicado por entregas en el blog www.elmurotelamenta.com no podemos hacer menos, ya que el universo que aparece ante nuestros ojos es vasto, de muchas especialidades unidas por la acción del fuego sobre la materia trabajada por los hombres a lo largo de los siglos, lo cual le da un toque particular, a veces fragmentario, que nos coloca en la posición de tener que imaginar el TODO a partir de partes…Esa es la intención al presentar las cuatro especialidades artísticas que tienen en común la acción del fuego sobre los materiales trabajados para conformar la obra de arte como cuatro senderos que convergen en un solo camino: EL GRAN CAMINO DEL HOMBRE SOBRE LA FAZ DE LA TIERRA y en especial lo que hoy se conoce como VENEZUELA.

PRIMER SENDERO: LA CERAMICA
Si esperamos interpretar tras muchos siglos nuestra eterna condición humana en el silencio de los tiempos primigenios, debemos observar objetos producidos por hombres y mujeres que poblaron nuestro territorio entre los años 2.000a.C-1500d.C. Son objetos de gran valor artístico, poco conocidos y apreciados como tal en virtud de las circunstancias de su recuperación y poco apreciadas porque no estamos acostumbrados a apreciar su belleza ni a considerarlas como parte integrante de nuestra herencia cultural y artística.

1.1.- ORIGENES DE LA CERAMICA.
El hombre es el único ser capaz de transformar los recursos que la naturaleza le ofrece para utilizarlos en su propio beneficio y garantizar su subsitencia. En un constante afán de transformar el medio natural, acumula y transmite los conocimientos técnicos que ha adquirido.
Los primeros grupos humanos dependían para su sustento de la recolección de alimentos. Con el desarrollo de las técnicas recolectoras, poco a poco el hombre construyó, utilizando los materiales que le ofrecía el medio circundante, una serie de utensilios que le servían como extensión de la mano, facilitando la recolección de productos silvestres, pudiendo transportarlos y almacenarlos en mayor cantidad y con menor esfuerzo.
Los grupos nómadas que recorrían los diversos territorios, generalmente llevaban poco o ningún equipaje que transportar; los instrumentos que poseían fueron elaborados con materiales perecederos como cueros y materias vegetales, que han perdurado muy poco como evidencia para la reconstrucción de la vida de estas comunidades.
El hombre fue aumentando su control sobre los medios y la naturaleza e inicia el cultivo y la selección de semillas en el período que la historia conoce como NEOLITICO. Con el desarrollo de los cultivos de alimentos, el hombre se hace sedentario, aumentando su permanencia en sitios fijos, hasta que la cosecha esté a punto de ser recogida, surgiendo entonces la necesidad de construir albergues y propiciándose el desarrollo técnico asociado a estas formas de convivencia y producción.
Como rasgo distintivo de este período señala: “el labrado de la madera, la fabricación de objetos de alfarería y el desarrollo de la industria textil”.
El principal cultivo para uso alimenticio son los cereales, lo que requiere de la elaboración de recipientes adecuados para almacenamiento, cocción y consumo de líquidos calientes. Encontramos asi que el origen de la cerámica, es decir, la elaboracxión de objetos de barro cocido, está muy asociado con la mujer y a la preparación de alimentos con cereales y su almacenamiento.

Publicado en Teluria | Sin Comentarios »

Teluria

Mayo 23, 2008 por Josefina

Se ha creado esta sección para divulgar el libro sobre las Artes del Fuego, hecho por Josefina Weidner entre 1986 y 2006, que no ha sido publicado.

Publicado en Teluria | Sin Comentarios »